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Esencialmente humano

Salud

Las Causas de la Depresión.

Por Francisco Javier Martínez Ruiz ©: Médico, Epidemiólogo, Microbiólogo, experto en Medicina Holística y Psicosomática. Colaborador con el Padre César Fernández de la Pradilla.

A modo de simplificación y guía, podemos señalar que la Asociación de Psiquiatría Americana considera que una persona (no drogada ni que acabe de perder a algún ser querido) presenta formas mayores de depresión si presenta ininterrumpidamente durante mas de 14 días al menos 5 de los siguientes síntomas (al menos 3 para las menores):

  1. Pesar, tristeza o ánimo deprimido la mayor parte del día (a veces irritabilidad en niños o adolescentes);
  2. Disminución importante del interés en la mayoría de las actividades diarias;
  3. Aumento o disminución importante del apetito;
  4. Insomnio o sueño excesivo;
  5. Agitación (evidente por el modo de frotarse las manos) o lentitud de movimientos;
  6. Cansancio inexplicable o pérdida de energía;
  7. Sentimientos de inutilidad o culpabilidad;
  8. Indecisión o capacidad disminuida para pensar o concentrarse;
  9. Pensamientos recurrentes de muerte, abandono o suicidio.

En niños y adolescentes la sintomatología se hace mas enmascarada y puede cambiar: «Posicionamiento» en el ambiente familiar y académico, absentismo/fracaso escolar, trastornos del esquema corporal y de la alimentación, fugas, mentiras, hurtos, promiscuidad, consumo de tóxicos y conductas parasuicidas, etc. son manifestaciones típicas de la depresión en menores de 25 años. La irritabilidad puede sustituir al ánimo deprimido.

En los pacientes afectados (y también en sus amigos y familiares) la depresión merma la cantidad y, sobre todo, la calidad de la vida. Aumenta el pesimismo, la hipocondría, la desesperanza; y disminuye el flujo de pensamientos y acciones, la autoestima, el cuidado e higiene personal, el impulso al reto, a la aventura, a la búsqueda de soluciones, a las relaciones, al goce y al líbido. Además del sufrimiento, aislamiento e incapacitación que produce acarrea un importante riesgo vital: muchas enfermedades, accidentes, deterioros familiares, fracasos escolares y despidos laborales pueden atribuirse directa o indirectamente a la depresión; un 15% de los depresivos recurrentes mueren oficialmente por suicidio cada año en los Estados Unidos, lo que representa un número de muertes similar a la que produce el SIDA. La depresión, en sí misma, es un suicidio ralentizado, como una muerte en cámara lenta. Aunque nuestro cuerpo sigue funcionando (mas lentamente, por cierto), nuestra alma ha perdido su Sol, o yace en completas tinieblas.

En muchos casos, la gran mayoría, se puede comprobar que la depresión está precedida por un periodo de «impactos» y estrés demasiado intenso, duradero y/o repetido; en otros casos, los menos, no se ha podido comprobar, lo cual no significa que no exista, quizás indirecta o mediatizamente, proviniendo de niveles distintos a las emociones conscientes.

Estos impactos estrasadores pueden ocurrir en cualquiera de los biontes y planos de manifestación, aunque los mas vulneradores suelen ocurrir en los individuos y sus familias, así como en los planos instintivo-emocionales. En cualquier caso. el verdadero «derrumbe» depresivo se produce cuando el cuerpo intelectivo y teologal del individuo ha sido por fin bloqueado.

Los impactos estresadores suelen provenir de pérdidas, miedos, fustraciones instintivas y, en general, choques emocionales ante los que el individuo cree que nada se puede hacer. Numerosas observaciones y experimentos demuestran que cuanta mas juventud, sensibilidad, soledad comunicativa e indefensión subjetiva tenga el individuo frente a lo que le golpea emocionalmente y le estresa, y cuanto mas inesperados, instintivos, duraderos y repetitivos sean dichos impactos... mas propenso a la depresión será el resto de su vida y mas graves y petinaces serán las formas depresivas en las que caiga el afectado.

Aunque el objetivo último a restablecer (¡o a inaugurar!) es la esperanza, la confianza y la volición del individuo, es decir su cuerpo causal (teologal), normalmente debe seguirse un orden reparativo ascendente, que empieza en lo físico (técnicas de relajación, masajes y ejercicios, balnearios y contacto con la naturaleza, magneto/helio/cromoterapia, musicoterapia, yoga físico y de la respiración, risoterapia, etc.) y en lo químico (oligoterapia, Sales de Schuesler, adecuación muy cuidadosa y experta de la medicación, especialmente de los psicofármacos, de los que el paciente normalmente se ha hecho dependiente), prosigue en lo biológico (fitoterapia de drenaje, de estimulación hormonal, ya sea africana, china, ayurvédica, etc.), sigue en lo etérico (homeopatía, radiestesia, oberbach, terapias sanacionales, etc.), continúa en lo emocional (flores de Bach, gemoterapia), atiende después a lo intelectivo (terapia cognitivas, PNL, etc. que, en ocasiones, requieren apoyos en terapias de «regresión») y finaliza por lo causal (terapia existencial, de «peregrinaje interior», yogas superiores y técnicas de meditación; y, especialmente, restitución de la dignidad y de las virtudes morales, como la verdad, la justicia, la solidaridad, etc. sobre todo las teologales (fe, esperanza y amor del individuo hacia si mismo y hacia su entorno).

 

¿FRAUDE FLORAL?

¿FRAUDE FLORAL?

HERBOLARIA Y FLORES DE BACH

Por Ladislao Vadas

Entroncado con el animismo, la religión y la magia, se encuentra el curanderismo, práctica milenaria propia de la nesciencia. Entre la gente simple, es común escuchar la eterna cantinela: "Después de haberme cansado de recorrer los consultorios médicos, acudí a un curandero y ahora me siento bien".

La explicación de este "fenómeno" es otro estribillo: "Si el 'paciente' fue curado por las artes de un curandero es que, o nunca estuvo enfermo, o si lo estuvo se mejoró por sugestión".

¡Esto último es la verdad! El segundo estribillo está acertado, pero hay que añadir una variante: pudo haber habido un fraude urdido entre paciente y curandero.

Pero lamentablemente, estas explicaciones siempre caen en saco roto. Yo se las he dado una y mil veces a todas aquellas personas que venían a narrarme hechos espectaculares de curaciones espontáneas, de la eficiencia de la iridiología para los diagnósticos, de la efectividad de la herbolaria, de las bondades de la acunputura, de la quiropraxis, de los productos homeopáticos, de las flores de Bach y cientos de cosas por el estilo. Mas transcurrido un tiempo, "volvían a la carga" como si las explicaciones lógicas les entraran por un oído y le salieran por el otro.

La credulidad, lamentablemente por evidencia, es más fuerte que el razonamiento. La razón queda ofuscada ante el sentimiento religioso, ante la superstición, ante la sugestión que algunos llaman hipnosis y la bien o mal denominada psicosis colectiva bajo cuyo influjo el individuo puede quedar convencido de cualquier disparate y falsedad.

Dentro del ámbito del curanderismo suele haber modas como en el vestir, la música, las canciones, ciertas palabritas o frases y, en mil manifestaciones humanas más.

Tomemos como paradigma "el método de curación" mediante las flores de Bach que, por fuerza de la promoción, ha alcanzado gran popularidad.

¿Cómo fueron descubiertas las "mágicas" flores de Bach con sus presuntos poderes curativos?

Fue Edward Bach, un místico de la naturaleza, quien inventó la "terapia" floral. Admirador del homeópata Samuel Hahnemann y enamorado de la naturaleza, ideó un método sobremanera romántico para combatir dolencias. Había nacido en 1886, cerca de Birmingham.

Según su biografía, fue durante sus correrías por Gales, lugar que le atraía, en contacto con pájaros, árboles y flores silvestres, cuando concibió la idea de curar mediante una forma simple toda enfermedad. ¡Simples sueños de un bucólico romántico!

Sin embargo, siguió la carrera médica en Londres, pero pronto se inclinó hacia la homeopatía. Leyó el "Organon del arte de curar", escrito por Hahnemann, y quedó subyugado con el "acierto" del inventor de la homeopatía en utilizar remedios tomados de la naturaleza: plantas, hierbas, musgos y otros yuyos traicioneros para la salud... justamente lo natural que él tanto veneraba.

En este punto, es necesario estar atento para comprender la pretendida terapia de Bach, quien sin duda poseía las mejores intenciones de aliviar el sufrimiento humano (aún sentía pena por los animales enfermos). Vemos que el compasivo Bach antepuso una creencia, la convicción de que la sabía naturaleza era la que poseía las propiedades curativas más efectivas que las de los medicamentos elaborados artificialmente en los laboratorios químicos. Hombre práctico que desdeñaba la teoría (sin advertir que esta se elabora precisamente en base a largas experiencias acumuladas por hombres que han destinado toda su vida a la investigación) prefería fundarse en sus propias observaciones y experiencias. Ya siendo estudiante, dedicó poco tiempo a los libros, craso error cometido, causa de que tantos pacientes hayan perdido un tiempo precioso con sus flores en vez de acudir a la ciencia profunda para recuperar la salud. La experiencia práctica y la observación eran para él la única manera de aprender (sin advertir que de este modo es imposible que alcance una vida entera para colocarse a la par de los conocimientos teórico-prácticos acumulados a lo largo de generaciones, que adquiere el médico universitario).

Pero ¡en fin! fueron cosas de un ingenuo que, con toda la mejor intención y buena voluntad del mundo antepuso sus creencias, en este caso en la "diosa Naturaleza", para elaborar su propio método terapéutico que, a la postre y paradójicamente resultó ser peligroso para los propios enfermos, ya que distrae a aquellos que padecen de una dolencia grave necesitados de una atención urgente que brinda la tecnología medica actual de detección y tratamiento precoz de las patologías. Los otros, los que se sienten mal y no saben por qué, y en quienes los médicos no encuentran la causa de su problema, esos se "curan" por sugestión tanto con la administración de un "remedio" preparado con flores de Oak (roble) o Mimulus o Clematis, por ejemplo, como con "palabras mágicas" o un placebo.

Veamos algunos casos:

"Una mujer de treinta años de edad había sufrido de asma durante muchos años y cuando se la vio por primera vez se estaba recuperando de una neurastenia.

"Estaba deprimida y había perdido las esperanzas de curarse y tenía miedo de no poder trabajar para ganarse el sustento.

"La desesperanza indicaba gorse (flor de tojo o aliaga), y el temor a la pérdida del trabajo, el remedio mimulus (mímulo). Se le administró el primer frasco de medicina el 22 de abril de 1933 y al cabo de algunos días se observó cierta leve mejoría. Se sentía en condiciones de volver al trabajo, dormía y comía mejor; también la respiración era menos dificultosa. No había vuelto a tener serios ataques.

"Su estado variaba de un día a otro: un día se sentía mucho mejor, al día siguiente volvía a caer en su estado de desesperanza, perdiendo interés en su trabajo. Entonces el 25 de mayo se le dio Gorse, Sclerantus y Clematis por la pérdida de interés. Se repitió esta prescripción hasta fines de junio y se sintió muy bien, no habiendo tenido ataques de asma durante las últimas seis semanas; pero, en diciembre del mismo año sufrió otro ataque de asma y se le dio otro frasco de medicina. Su estado general había sido bueno y había estado trabajando todo el tiempo". (Nora Weeks, Los descubrimientos del Dr. Edward Bach, Buenos Aires, Lidium 1993, pág. 98).

Verdaderamente, esta no ha sido ninguna hazaña del método Bach. Se sabe desde hace bastante tiempo que el asma es una afección muy "caprichosa". Mi pobre madre, en sus últimos años padeció de ella. Depende mucho del estado de ánimo del paciente. Recuerdo que mi madre enviaba periódicamente desde América del Sur a mi abuela asmática radicada en Europa, unos cigarrillos balsámicos que decían que la aliviaban. Fue un tratamiento "eterno", a la par de los fármacos con los cuales no se obtenían más que alivios pasajeros por sugestión. Siempre sobrevenía la recaída.

Se sabe que el asma bronquial es de origen alérgico. La hipersensibilidad puede ser debida a diversos agentes, en particular polen, polvo, alimentos, fármacos y bacterias. Un segundo factor patológico es la predisposición hereditaria. Por último, puede existir un factor psicosomático, de modo que la crisis asmática puede precipitarse por un estrés emocional y precisamente la definición de estrés reza: "Situación de un individuo o de alguno de sus órganos o aparatos, que por exigir de ellos un rendimiento muy superior al normal, los pone en riesgo próximo de enfermar".

Más evidencia

En otro caso: "Una mujer de mediana edad sufría profundas crisis de depresión que afectaban su estado general de salud. Dormía mal, no tenía apetito y estaba perdiendo peso rápidamente.

"Hacía grandes esfuerzos por estar bien, luchaba contra la apatía y depresión y trataba de olvidar sus dificultades en el trabajo. Tendía a ser estricta consigo misma, se permitía pocos placeres y tenía ideales y principios muy rígidos. Sus esfuerzos por estar bien y la lucha que mantenía para superar sus dificultades indicaban el remedio Oak; la apatía y pérdida de interés durante los ataques de depresión, Clematis; las ideas fijas y la determinación, Rock water.

"Estuvo encantada con los resultados del primer frasco. Los ataques depresivos eran menos frecuentes y resultaba más fácil liberarse de ellos, se sentía físicamente más fuerte, comía y dormía mejor.

"La prescripción se repitió tres veces durante dos meses siguientes, y al finalizar dicho lapso ella se consideró curada. -Atención a este punto: ella se sintió curada"). Se sentía alegre e interesada en su trabajo, comía y dormía normalmente, y comenzó a disfrutar de los placeres simples a los que había renunciado hasta entonces". (Obra citada, págs. 99 y 100).

¿Y luego? La historia no sigue, y este parece un final de un cuento para niños: "Y vivieron felices comiendo perdices".

Se trata de otro caso de sugestión homeopática. Flores de Bach y Homeopatía se pueden dar la mano ya que "producen" los mismos resultados generalmente pasajeros. El motivo de vivir de esta mujer se identificó con el tratamiento. Se encontró con "algo por qué vivir": ¡curarse! Precisamente curarse de su afección, puramente psíquica, y la fe puesta en el tratamiento con las flores indicadas, con influjos "mágicos" específicos para cada problema le dio el aliciente, el optimismo necesario para salir del marasmo psíquico en que se hallaba.

Que Edward Bach era un místico nos lo atestigua su creencia en la "Protección de un Gran Poder que velaba por él". (Ob, cit. pág. 114).

También se dice de él que "su estado de hipersensibilidad era tal que percibía la enfermedad del próximo paciente que iría a verlo, a veces varias horas antes que dicho paciente llegara". (Ob. cit. pág.120).

Y esto no es todo amigos lectores, ¿saben qué solía ocurrirle a este dotado? ¡Algunas horas antes solía contraer él mismo los síntomas de la enfermedad de sus pacientes!

Esto que "le resultaba muy penoso, le otorgaba tal comprensión y compasión por sus enfermos que éstos de inmediato tenían la certeza de recibir ayuda, tranquilizados por el conocimiento íntimo que Bach tenía de su estado". (Ob. cit. pág.120).

Evidentemente ¡esto ya corresponde al campo de la parapsicología, al rubro: "percepciones extrasensoriales".

Se cuenta que: "en cierta ocasión interrogó a una mujer sobre cual era la planta o árbol que más le atraía en la naturaleza, y contestó sin vacilar: 'cuando veo el brezo ( Heather)' y comprobó que tenía el poder de ayudar a dicho tipo de persona". (Ob. cit. pág. 97). (Aunque no se explica cómo lo hizo).

¿Tiene esto algo de científico? ¿No se parece más bien a un curanderismo?

También habló de series de remedios "y sus ayudantes" y presuponía ciertos poderes misteriosos, naturales y divinos y milagrosos que quizás emanaban cual efluvios de la propia naturaleza floral para cada caso específico según la personalidad o estado de ánimo del paciente. Por ejemplo para la duda y depresión, correspondían gentian y Mustard; para la falta de confianza, Larch; para la debilidad, centaury; para el nerviosismo, mimulus; para la impaciencia, por supuesto Impatiens. Esta lista nos hace recordar los motes homeopáticos.

Aquí, ante supuestas relaciones carentes de todo sentido entre flores y estados anímicos o personalidades, nos hallamos frente a una ingenuidad o ante un mero charlatanismo. Esto y la herbolaria poseen un notable parentesco y es extraño que un hombre con formación médica, haya caído en semejante práctica acientífica. Estaba convencido de que era factible hallar en la naturaleza un método curativo simple, que sanaría todas las enfermedades, incluidas las crónicas e incurables. Para él la personalidad y el problema psíquico del individuo eran más importantes que el cuerpo, para el tratamiento de su enfermedad. Así logró hallar los treinta y ocho remedios florales para cada caso que figuran en su Famacopea.

Creía, además, ser poseedor del don divino de curar con la mano y aseguraba haberlo hecho con sus pacientes. En uno de sus libros afirma que: "Nunca se erradicará ni se curará la enfermedad con los actuales métodos materialistas, por la sencilla razón de que la enfermedad no es material en su origen... La enfermedad es en su esencia el resultado de un conflicto entre Alma y Mente y no se erradicará a no ser con un esfuerzo espiritual y mental", (Edward Bach La curación por las flores, Madrid, EDAF, 1982, pág. 26), olvidándose que los animales también padecen enfermedades. ¿Acaso por duda, incertidumbre, insomnio, desesperanza en la vida, impaciencia y otros problemas psíquicos, o tal vez por preocupaciones personales por afanarse demasiado por el bienestar ajeno, por orgullo o reserva, por rigidez en sus pensamientos a causa de sostener ideales y principios elevados, etc.? Si bien ciertos animales se medican con plantas y hierbas como ciertos monos que se colocan hojas de árboles en las heridas y los perros que ingieren ciertas hojas de gramineas para provocar el vómito cuado se sienten descompuestos, son casos contados, y no se corresponden con lo más arriba señalado.

En otra definición de la enfermedad dice: "La ciencia tiende a mostrar que la vida es armonía, un estado de afinación, y que la enfermedad es la disonancia o un estado en que una parte de un todo no está vibrando al unísono".

De modo que este hombre, ignorando la genética, las enfermedades hereditarias las deficiencias congénitas del sistema inmunológico y pasando por alto el contagio de enfermedades de curso fatal, ha concebido un mundo modelo de perfección de acuerdo quizás con el paradigma que representan las ideas platónicas, o tal vez con la creación de una perfecta armonía de todas las cosas por parte de un demiugo, o del dios omnisciente de los creyentes.

Repetimos que sin duda alguna las intenciones de este soñador han sido excelentes, lástima que el señor Bach, lejos de ser un modelo de salud y longevidad, fue una persona enfermiza y tuvo una vida relativamente breve ya que murió a los cincuenta años sin haber logrado prolongarla en salud mediante las potencias florales.

Ladislao Vadas

EL HOMBRE PROPONE Y DIOS DISPONE

La madeja de la vida se va desenvolviendo con uno; parece seguir los caminos que uno recorre. Aunque creemos desenvolver el hilo de nuestra propia vida es la misma madeja, la vida, la que se desenvuelve señalándonos el camino. Cada acto inconsciente, cada accidente, cada fracaso aparente, tienen un propósito en el tejido de la vida. Ésta es otra lección que me regaló la selva en uno de esos días que nunca terminan, en la dimensión interior del tiempo.

Gilgal, en lenguaje bíblico, significa la tierra prometida. En el trópico, ese paraíso perdido existe y también se llama Gilgal. Cuando pasé la primera vez por allí era aún apenas un sembrado de ilusiones. Un pequeño aeropuerto donde ocasionalmente llegaban las avionetas de los misioneros. Un puñado de colonos ponía sus ilusiones en un lado de la balanza de la vida; en el otro lado, el peso de la malaria y las serpientes venenosas a veces cobraba con la muerte la osadía de soñar.

Era uno de esos días al comienzo del invierno cuando los ríos crecen y la humedad transporta los deliciosos aromas de la cordillera virgen. Había terminado la consulta en que periódicamente atendíamos a los colonos del lugar en la choza que servía como sala de espera -espera que a veces se prolongaba durante semanas enteras- para los eventuales pasajeros que aún confiaban en los llamados vuelos de itinerario. Tenía urgencia de llegar ese mismo día al puesto de salud donde había dejado algunos pacientes hospitalizados. Como la avioneta no aparecía y el cielo se encapotaba cada vez más decidí emprender el regreso a pie por un camino ya conocido. Al anochecer, a buen paso, debería estar llegando al poblado de Unguía. Todo fue bien hasta el río, que bajaba crecido. Esperé, pero cada vez la situación empeoraba; me preocupaba el estado de algunos pacientes que forzosamente debían ser controlados el mismo día.

Cuando al fin decidí que había que buscar otro camino río arriba, más largo, que ofrecía mejores posibilidades para pasar, pensaba si no era un poco injusto que la vida me pusiera trabas semejantes para cumplir con mis deberes médicos. Malhumorado, me sentía cansado y llegué a pensar si no sería un desgaste inútil todo ese trajinar en medio de una naturaleza tan hostil. Ni siquiera disfrutaba esa tarde de los saltos alegres de los monos cotudos, unos grandes simios que, en las orillas del bosque, jugueteaban tirando ramas y frutas para llamar la atención del ocasional caminante.

Al llegar al sitio de cruce el río había bajado lo suficiente. Respiré profundo. Uno siempre respira profundo cuando, en cualquier evento de la vida, piensa que ya pasó al otro lado. Aunque llegaría de noche, por lo menos tenía ya la seguridad de llegar.

Bien poco me duró la ilusión. Observé unos gallinazos que revoloteaban sobre una chocita desolada, a unos cincuenta metros del río. Volví a recordar a la abuela cuando me decía: "El hombre propone y Dios dispone". Esas aves, que en las grandes ciudades pululan, en esa región sólo eran el indicio de la muerte. La altura de las malezas en la vieja trocha me indicaba que hacía muchos días no transitaba nadie por allí. El peculiar y penetrante olor de la carne en descomposición, más notorio aún al contrastar con el olor a tierra recién fecundada que deja la lluvia, me llevó a acelerar los pasos; y también el corazón. Jamás podré olvidar lo que me mostraron los últimos rayos del sol.

Era una choza antigua y descuidada. El rastrojo comenzaba a obstruir el camino de entrada si bien las enredaderas daban una hermosa decoración a las paredes de caña. Algunos huecos -visibles desde fuera- en el techo de paja me hicieron suponer que no estaba el hombre de la casa desde hacía varias semanas. Era una casa herida por los primeros temporales y por la soledad. Sentí el frío interno del abandono; y ese frío fue más intenso en medio del calor sofocante del trópico. Fulgencio había partido hacía varias semanas con algunos compañeros prometiendo regresar a los pocos días. Era un viaje peligroso a otra tierra prometida y allí la malaria le pudo a la ilusión.

El sueño del hijo también se marchó. Ahora, su cuerpecito muerto, al lado de su madre, estaba a punto de ser el alimento de las aves de rapiña. "El hombre propone y Dios dispone" volví a pensar, desolado al ver el cuerpo de una mujer de edad madura tendido sobre un catre teñido de sangre. De pronto advertí un hilo de sangre aún roja, aún tibia. Para mí no fue un hilo de sangre: era un río de vida, era el mar de la vida. No vi más las moscas, ni sentí ya ningún olor. "El hombre propone y Dios dispone" grité en el interior de mi corazón, reconciliado ya con todas las fatigas. Y Dios me dispuso. Introduje las manos hasta las entrañas de la mujer. Con mis manos desnudas, con las uñas, con el alma, extraje la placenta retenida e infectada, causa de la muerte del pequeño. Friccioné el bajo vientre de la mujer para impedir alguna hemorragia aunque el estado de choque era de tal gravedad que ya ni la sangre ni la presión arterial alcanzaban para que pudiera sangrar mucho más. Al anochecer había reunido a algunos colonos del vecindario -que siempre en esos montes es lejano- para transportarla al centro de salud. Antes de la medianoche ya estaba saliendo del estado de choque. Sólo entonces advertí que si yo no tomaba un baño urgente al otro día, sobre mi cama, también podría tener aves de rapiña. Una pesada sensación de lasitud se fue apoderando de mi cuerpo, lo que me hizo recordar que no había experimentado fatiga en toda la noche. Todas las horas habían transcurrido en medio de una energía desconocida para mí, como si una fuente interior brindara la energía necesaria cuando uno se olvida de sí mismo.

Ella vivió. Sobrevivió. Supervivió. Y con ella sus otros pequeños, que aún necesitaban una madre. En mí también sobrevivieron y renacieron muchas cosas. Nació la seguridad de que la vida siempre tiene una dirección y un propósito; que la vida sí tiene sentido.

POTENCIAL DE DESTINO

Al reflexionar sobre mi estado de ánimo, cuando me vi perdido por dentro y por fuera, comprendí que esa confusión aparente era el camino más corto para llevarme a cumplir mi misión como médico.

Podemos ser agentes de esa dirección inteligente más allá de nosotros que se llama destino. Si uno está atento puede ser el forjador de su propio destino.

¿Y qué es el destino? ¿Es acaso la tiranía de una fuerza ciega y oscura que nos arrastra como barcos sin timonel? El destino parece ser el rumbo interior en el que muchos aparentes sinsentidos adquieren su verdadero sentido. El azar es sólo otro nombre que le damos al destino.

Perder el rumbo es a veces una estrategia de ese orden oculto e implícito para recuperar el sentido de vivir. El destino nos lleva a comprender que cada tiempo y lugar son, aunque nos sintamos perdidos, la mejor oportunidad para desarrollar nuestro potencial. Es allí, en el espacio-tiempo interior del ahora y el aquí, donde aprendemos mejor la lección que la vida nos tiene asignada. Pretender estar donde no estamos, ser lo que no somos, vivir en el pasado o en el futuro, nos impide comprender que cuando el río va crecido hay que esperar o tomar otro rumbo; pero ese rumbo exterior no es más que el camino interno que nos lleva a la oportunidad de dar de lo que somos y así encontrar nuestro potencial oculto. El destino es esa meta invisible que da a la vida propósito y sentido.

Nada en el universo ocurre por accidente. Todo obedece a la ley de causa y efecto. Los acontecimientos son la consecuencia de eventos que a veces desconocemos y por ello hablamos de buena o mala suerte, de buen o mal destino. En lo personal, cada uno forja su destino con la suma de acciones, sentimientos y pensamientos que cotidianamente van formando lo que podríamos llamar un potencial de destino. Si mis pensamientos son los de fracaso o mis sentimientos los de víctima esa enorme fuerza se irá condensando y finalmente se hará una realidad. No hay destinos oscuros, hay sombras en el camino del propio destino, sombras que con frecuencia son nuestros propios temores, sitios oscuros de nuestra conciencia. Asumir la posibilidad de transformar nuestro potencial de destino es recuperar el control sobre nuestra vida. Ya no somos víctimas de los otros o de la suerte y entendemos que cada cosa que nos ocurre tiene una razón de ser, viene a enseñarnos algo. Un problema se transforma en una oportunidad para crecer. Comprendemos entonces que cada acto, sentimiento o pensamiento generará en un futuro aquello que llamamos destino; esta comprensión nos torna en responsables de todas nuestras acciones, en artífices conscientes de nuestro destino.

La ley de causa y efecto, cuyos mecanismos estamos lejos de conocer, se manifiesta también a escala social. Para Jung, no hay coincidencias sino sincronicidades. De igual manera que uno se moviliza en respuesta a una llamada telefónica en solicitud de ayuda es posible que la oración sea una llamada poderosa captada desde un nivel superior del ser que nos lleva a responder a través de lo que denominamos acontecimientos del destino. Ante el hecho, cuya posibilidad era infinitesimal, por no decir que nula, de encontrar dos moribundos en la oscuridad de un territorio tan desolado como inmenso, pienso hoy que quizás hubo una comunicación en el plano de las almas. Allí, donde no existe el obstáculo del tiempo o la distancia, el alma respondió a la oración fervorosa de la esposa de Adán y de la de don Fulgencio. Por ello no fue para la primera nada extraño que llegáramos en mitad de la noche. Como ella misma dijo, nos estaba esperando, tenía la seguridad de que su llamada había sido escuchada. Desde esa óptica, los encuentros fortuitos, los extraños retrasos o averías, el avión que nos deja en el último minuto, los impulsos inexplicables para comunicarnos con alguien... pueden no ser más que la manifestación de una red de comunicación que se da en un nivel insospechado de nuestra conciencia. Así, aquel que sabe escuchar las llamadas y avisos que se emiten a través de esa red es tal vez quien puede aprender a cumplir mejor su destino en la sociedad. Día tras día, la selva me fue confirmando que hay una red que nos une, que la comunicación y las acciones a distancia son realmente posibles.

Nota: este artículo pertenece al primer capítulo del libro de Jorge Carvajal "Por los caminos de la Bioenergética" (Editorial Luciérnaga).

7 no después de una comida

* No fume - Experimentos de algunos expertos demuestra que fumar un cigarro después de la comida es comparable a fumar 10 cigarros (las oportunidades de cáncer son superiores)

* No coma frutas inmediatamente - comer frutas Inmediatamente después de las comidas causarán un estómago hinchado de aire. Por consiguiente consumá fruta 1-2 hr despues de la comida o 1 hr antes de la comida.

* No beba té - Porque las hojas de té contienen un volumen alto de ácido. Esta substancia causará que las Proteínas en los alimentos que consumimos temine endurecidos y difícil de digerir.

* No se suelte su cinturón - Soltar el cinturón después de una comida causará fácilmente un intestino torcido y bloqueadó.

* No se bañe - Bañárse causará aumento del flujo de la sangre a las manos, piernas y el cuerpo así la cantidad de sangre alrededor del estómago disminuirá por consiguiente, esto debilitará el sistema digestivo en nuestro estómago.

* No camine - las Personas siempre dicen que una caminadita después de la comida unos cien pasos y vivirá hasta los 99. El hecho real es que esto no es verdad. Caminar causará que el sistema digestivo sea incapaz de absorber la nutrición de la comida que consumimos.

* No duerma inmediatamente - La comida que consumimos no podrá digerirse propiamente. Así llevará a acidezo e infección en nuestro intestino.

Café o Té verde

¿Es verdad que el café tiene más antioxidante que té verde???


¿El café contiene más antioxidantes. El café es también provechoso para la memoria a
corto plazo de las mujeres, previene la diabetes pero si eres diabético, evite café porque aumenta el
nivel de azúcar en la sangre; Un poco confuso?

Pero el café no tiene ecgc como el té verde que te ayuda perder peso. También tiene cafeína mucho menos
comparado con el café. Se entiende que debo tomar un poco de ambos.

Adultos Mayores

ADULTOS MAYORES CON MENTALIDAD JOVEN

Aunque el envejecimiento es un proceso fisiológico normal en todos
los seres vivos que muestra una involución física y mental, el sentirse
'viejo' es una actitud que muchos adoptan luego de presenciar en carne
propia los achaques característicos de la edad avanzada.

La persona que se define como adulta mayor y no como vieja, es
aquella que asume con tranquilidad los cambios en su cuerpo y contrarresta
las secuelas de la edad con ejercicio físico regular,porque sabe que
éste puede mejorar su calidad de vida y lentifica la involución funcional
de todos sus órganos.

El adulto mayor es también quien permanece activo intelectualmente sin aislarse de su
entorno social y familiar. En otras palabras, la persona mayor puede tener la misma edad
cronológica que el viejo, pero sus diferencias están marcadas por su actitud
ante la vida, por su espíritu y su corazón y por conservar una mentalidad joven.

Si es cierto que cada vez es más común ver al adulto mayor más participativo en la sociedad y como miembro de la familia, todavía persisten mitos de lo que 'no debe' hacer un 'viejo'.
Por esto es necesario cambiar la mentalidad desde la educación de los hijos, para presentar a la vejez y a la ancianidad como la 'edad de oro' en la que llegan oportunidades para disfrutar de todo aquello que siempre quisimos, pero para lo cual no tuvimos mucho tiempo.

¿Cuándo se es adulto mayor?
Para quienes están en edad avanzada y desean saber si su actitud ante la vejez es positiva y aún poseen sueños, ilusiones y amor por la vida, he aquí algunas reflexiones que marcan la diferencia entre sentirse viejo o adulto mayor:

- Ser mayor es quien tiene mucha edad;
viejo es quien perdió la jovialidad.

-La edad causa la degeneración de las células;
la vejez produce el deterioro del espíritu.

- Se es mayor cuando se pregunta: ¿vale la pena?
usted es viejo cuando sin pensar, responde que no.

- Usted es mayor cuando sueña;
usted es viejo cuando apenas consigue dormir.

-Usted es mayor cuando todavía aprende y enseña;
usted es viejo cuando ya no aprende ni enseña..

- Usted es mayor cuando consigue hacer ejercicios;
usted es viejo cuando la mayor parte de su tiempo lo
pasa sentado o acostado.

-Usted es mayor cuando el día que comienza es único;
es viejo cuando todos los días son iguales.

-Usted es mayor cuando en su agenda tiene proyectos y
obligaciones para cumplir mañana, pasado o la semana que viene;
es viejo cuando su agenda está en blanco y sólo vive pensando en el
ayer.

-El mayor trata de renovarse cada día que comienza;
el viejo se detiene a pensar que ese puede ser el
último de sus días y se deprime.

-El mayor pone la vista en el horizonte, donde el sol
sale e ilumina sus esperanzas;
el viejo tiene cataratas que miran las sombras del ayer.

Autor desconocido.

NUEVA GENERACIÓN

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Niños obesos y poco longevos

 

Además de los problemas cardiovasculares, la obesidad se relaciona con el cáncer

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Para enseñar a los niños a comer sano y a llevar una vida activa.

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LOS ÁNGELES.- La organización Kaiser

Permanente, proveedora de servicios de salud en Estados Unidos, ha lanzado un videojuego por internet para enseñar a los niños a comer sano y a llevar una vida activa, ante el crecimiento de los índices de obesidad infantil, que se han triplicado en los últimos 15 años.

La compañía explicó que el juego 'The Incredible Adventures of the Amazing Food Detective' (Las increíbles aventuras del asombroso detective de la comida) fue diseñado para educar a niños de nueve y 10 años sobre el ejercicio físico y la dieta saludable.

El juego, disponible en inglés y español en la página www.kp.org/amazingfooddetective, no pretende mantener a los niños frente a la pantalla durante horas sino que se muevan, por lo que posee una función que impide a sus usuarios jugar más 20 minutos y otra que no les deja volver a entrar durante 60 minutos.

"Los niños estadounidenses pasan demasiado tiempo enfrente de la televisión y los mensajes que reciben sobre la comida, la actividad física y los modelos de comportamiento son todos inadecuados", explicó Ray Baxter, vicepresidente de beneficios para la comunidad de Kaiser Permanente.

"Seguir meneando el dedo y decirle a los niños que hay que comer más verdura no funcionará. Tienes que cambiar el entorno y el mensaje", añadió.

Durante el juego se pueden realizar búsquedas en la basura que enseñan a los niños la importancia de las etiquetas de las comidas, experimentos que muestran a los niños cómo medir el azúcar de las bebidas, recetas de platos saludables, ejercicios musculares y actividades familiares que incentiven una mejor alimentación. Todos estos recursos se pueden imprimir para practicarlos fuera de la pantalla.

Este juego forma parte de la campaña puesta en marcha por Kaiser Permanente para combatir la obesidad infantil, cuyas tasas se han triplicado en los últimos 15 años.

Cerca de un 20% de los niños de Estados Unidos sufren obesidad. Estas cifras aumentan la preocupación por la reducción de la esperanza de vida y el incremento del gasto sanitario por el desarrollo de diabetes y otras enfermedades vinculadas con el sobrepeso.

"Porque la obesidad que comienza en la infancia está asociada con una obesidad adulta más grave, la prevención efectiva y el tratamiento de la obesidad infantil es una estrategia clave en el control del aumento del coste médico", afirmó William Dietz, experto en obesidad y nutrición del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades.

Kaiser se ha unido con la empresa editorial Scholastic Inc., para entregar los discos compactos del juego y el material educativo suplementario a más de 5.000 escuelas públicas en toda la nación. El kit incluye una guía de enseñanza con lecciones y actividades, junto con un póster para colocar en el salón de clases, que ilustra todo un mes de ideas saludables.

a Niedringhaus)

MARÍA SAINZ (Enviada especial)

BERLÍN.- Hamburguesas, bollería industrial, refrescos y muy poca actividad física. La obesidad ataca a los países desarrollados y los niños no se quedan fuera. Los expertos hacen un llamamiento al raciocinio y abogan por luchar contra una epidemia que acorta la esperanza de vida de una generación.

"Hemos creado un generación joven que está a punto de tener peor salud y unas menores expectativas de vida que las de sus progenitores. Afortunadamente, todavía se puede arreglar", ha explicado en una reunión con los medios de comunicación, celebrada el pasado 12 de septiembre en Berlín, S. Jay Olshansky, profesor de Epidemiología de la Universidad de Illinois en Chicago (EEUU).

Este entusiasta de la longevidad -ha escrito mucho sobre cómo prolongar la vida humana- explica que la actual estructura del organismo humano no permite la supervivencia eterna. "La inmortalidad ya existe para el ADN. Desde que adquirió esa propiedad, los que lo portan se hicieron mortales", explica Olshansky en la conferencia, organizada por la multinacional General Electric.

"La vida se calibra por la llegada y la duración del periodo reproductivo de las especies [...] En los seres humanos, se estima una supervivencia de 29.000 días", declara. Pero, no todo sólo los factores biológicos ponen una fecha de caducidad a nuestros órganos.

Actualmente, uno de estos elementos añadidos es, sin duda, la obesidad. "Para predecir la longevidad no podemos basarnos en tendencias pasadas", matiza este experto de EEUU. A principio del nuevo siglo, en todo el mundo, la obesidad afectaba a 1.000 millones de personas y el sobrepeso a 300 millones. En 2005, las cifras ascendieron hasta los 1.500 y 414 millones, respectivamente.

"Es muy fácil obtener 150 calorías extra al día (con un simple refresco o zumo), por eso es complicado abordar el problema", recalca el conferenciante. Y añade: "Me centraría en los tratamientos relacionados con la diabetes, ya que en el siglo XXI va a haber una epidemia".

Tendencia al alza también en Europa

En Europa, el sobrepeso y la obesidad han aumentado entre hombres y mujeres y algunos países ya cuentan con una tasa de más del 20%, similar a la de EEUU. De no cambiar las tendencias actuales, se espera que las cifras sigan incrementándose.

El mayor problema es la obesidad infantil, ya que los riesgos relacionados estarán presentes y se gestarán durante décadas. Según datos de 2004, en España más del 30% de los niños entre siete y 11 años tiene exceso de peso (un 10% de obesidad).

En la franja de edad de 13 a 17 años estas cifras son algo menores aunque no por ello menos importantes. En torno al 20% de esta población padece sobrepeso y, de ellos, aproximadamente una cuarta parte sufre obesidad.

La salud de los niños obesos puede verse afectada de distintas maneras y acabar disminuyendo su esperanza de vida. Hipertensión, altos niveles de triglicéridos y colesterol, mala tolerancia a la glucosa, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, son algunos de estos trastornos.

"Estamos en la fase en la que aumenta la obesidad y luego surgirán los problemas relacionados con este trastorno. En la tercera y última etapa, que se espera que tenga lugar en los próximos 50 años, podríamos ver una marcada reducción en las expectativas de vida", subraya Olshansky.

"En un futuro, las naciones más sanas serán las más ricas [...] Antes, se trataba de reducir las enfermedades parasitarias y la mortalidad materna pero ahora hay otros problemas, como los cardiovasculares", concluye.

Relación con el cáncer

Otro de los participantes en el mencionado foro, Greg Martin, del World Cancer Research Fund, destacó algunos de los contras de la globalización. Por ejemplo, la sociedad de consumo que promociona hábitos dañinos como la comida basura, a la que se recurre cada vez con más frecuencia e intensidad.

"Actualmente, el 75% de las muertes en Europa responden a una enfermedad no transmisible, es la proporción más grande del mundo. Cada 10 segundos, una persona muere de diabetes y si eres obeso tienes más riesgo de desarrollarla. Mueren más personas por este trastorno que por el VIH", declara Martin.

Además de con la diabetes, que a su vez puede conllevar diferentes trastornos cardiovasculares, la obesidad también se relaciona con varios tipos de cáncer. "¿Se producirá una epidemia?", se pregunta este experto. Entre los tumores relacionados con el sobrepeso se encuentran el colorrectal, de riñones y mama.

Una alimentación adecuada y el ejercicio físico se traducen en un menor riesgo de obesidad y también de cáncer. "Podemos elegir alternativas sanas y crear un ambiente en el que las comunidades puedan tomar estas opciones [...] La obesidad y algunos tipos de cáncer se pueden considerar enfermedades prevenibles", matiza.

El impacto de la obesidad en el cáncer no es tan conocido como el de los problemas cardiovasculares. No obstante, este especialista espera despejar todas las dudas en un nuevo estudio que aparecerá publicado dentro de unos meses en una revista especializada.

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AHANAOA A. C.

Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado Saldana

Fundador y presidente.

http://www.nutriologiaortomolecular.org/

http://www.seattlees.com/

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El azúcar y tu salud

AZUCAR BLANCO

Por millares de años el ser humano satisfizo el gusto por el sabor dulce con fruta fresca, fruta seca y miel. Todos alimentos naturales que no contienen sólo azúcares, sino también vitaminas, minerales, enzimas, ácidos orgánicos, proteínas, agua, etc. Sin embargo hoy, la sacarosa contenida en el jugo de la caña de azúcar (refinada y cristalizada) ha desplazado a las fuentes naturales de azúcares y es utilizada en enormes cantidades en infinidad de procesos industriales. Tanto se ha radicado psicológicamente el consumo de la sacarosa, que una familia tipo no resistiría más de un día sin su presencia. O sea que se ha convertido en una verdadera droga.

Dice el Dr. Bruker, investigador alemán y autor de un libro sobre el tema: "Mi experiencia de decenios investigando sobre el azúcar blanco me permiten concluir que esta sustancia es capaz de crear un estado de adicción, del mismo grado que el ocasionado por drogas como la nicotina, el alcohol y el café. Existen estudios realizados en Estados Unidos que lo demuestran, pero que no se han hecho públicos por motivos económicos".

Como todas las drogas, el azúcar blanco, además de no beneficiar al organismo y no aportar ningún elemento nutritivo y vital, resulta altamente dañoso. Es un verdadero peligro para la salud pública, por ser fuente directa o indirecta de muchos padecimientos "modernos": caries dental, acidificación de la sangre, descalcificación, arteriosclerosis, infarto de miocardio, diabetes, obesidad, acné, úlcera de estómago, colesterol, tensión nerviosa, problemas de circulación, hiperexcitabilidad, degeneración hepática...

Muchos se preguntarán porqué resulta tan nocivo este derivado de la caña, cultivo originario de la India que los españoles introdujeron en América. La respuesta: la sustancia que hoy conocemos como azúcar poco tiene que ver con la planta original. Se trata sólo de sacarosa "purísima", priva de impurezas, de vitaminas, de minerales, de enzimas y de todo elemento vital.

O sea, una sustancia química completamente artificializada. Una vez ingerida (y a diferencia de cualquier otro alimento) se transforma completamente en energía, sin dejar siquiera trazas de residuos: nada de proteínas, grasas, almidones, vitaminas, ni minerales. Es decir que aporta calorías vacías. Como otras sustancias químicas puras, la sacarosa excita el organismo con su carga energética inmediata, pero lo enerva y lo debilita, haciendo trabajar en vacío todo el aparato metabólico. Pero lo más grave es que para su metabolización el organismo debe emplear reservas orgánicas de vitaminas, amionoácidos y minerales, empobreciéndose. Las investigaciones (escasamente difundidas por cierto) indican que no solo el abuso, sino el simple uso de la sacarosa pura, predispone el organismo a las modernas enfermedades de la civilización. Indígenas de Africa y Asia cuando consumen azúcar refinado sufren las mismas enfermedades de los occidentales más golosos y sacarodependientes. Sin embargo en estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de 2.000 trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no se hallaron trazas de glucosa pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían unos 350g de azúcar. La explicación: mientras la caña mascada es un alimento natural y relativamente completo, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en Africa e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

El azúcar blanco resulta particularmente nocivo para los niños, los ancianos y las mujeres, ya que roba del organismo calcio y sales minerales (sobre todo cromo). Esto sucede pues la sacarosa se une al calcio presente en la sangre, formando sucrato de calcio que se elimina por intestinos y riñones. También roba vitaminas y enzimas, necesarias para su desdoblamiento (la sacarosa es un disacárido que el organismo debe convertir en compuestos simples como glucosa y levulosa). Detallados estudios demuestran que cada vez que ingerimos sacarosa, para su metabolización agotamos reservas orgánicas de preciosos aminoácidos (triptofano y metionina), de vitamina B (sobre todo B5, B6 y B12), vitamina PP y minerales. De allí que se defina al azúcar blanco como un verdadero "ladrón" del organismo.

¿QUE OCURRE EN LOS INGENIOS?

Es importante comprender lo que sucede en los ingenios azucareros, donde ingresa un producto noble como la caña y sale algo tan desvitalizado como la sacarosa. Dejémonos llevar por la explicación calificada del Dr. Jaime Scolnik, quién en su libro "La Mesa del Vegetariano" hace un minucioso análisis técnico del proceso, luego de haber visitado varios establecimientos: "Una vez extraído el jugo de la caña en un trapiche y descartada la fibra vegetal (bagazo), se lo cuela, se lo clarifica con anhídrido sulfuroso y cal, se lo lleva a 100°C y se lo filtra agregándole tierra de infusorios y ácido fosfórico, descartándose los residuos sólidos (cachaza). El jugo resultante se concentra, obteniéndose un jugo espeso (melado). Este melado se evapora nuevamente al vacío y se cristaliza la sacarosa, separándosela de la miel residual. Los cristales obtenidos se blanquean con azul de ultramar a fin de eliminar la coloración amarillenta de los residuos de miel intercristalina o de sales de hierro. Esta es llamada azúcar de 1° y tiene un 99% de pureza en sacarosa. La miel resultante (llamada de 1°) se somete a una nueva cocción, obteniéndose azúcar de 2° (con una pureza del 97%) y miel de 2°. Esta última se vuelve a cocinar resultando azúcar de 3° (con un 94% de sacarosa) y miel final o melaza".

"La melaza es una miel agotada (continua Scolnik) aún con un 30% de azúcar, pero al no poder cristalizarla se la destina a producir alcohol o alimento de hacienda. En cambio el azúcar de 3° se vende habitualmente con el nombre de "rubio" o "moreno", estando muy lejos de ser un producto integral o natural, sino más bien un producto residual de la fabricación del azúcar blanco, cargado de impurezas y residuos industriales. Siendo blancos los cristales de sacarosa, la coloración del azúcar rubia se debe a la capa de melada que recubre a los gránulos y cuya intensidad depende de la pureza del jugo de origen. La presencia de dicha capa es fácilmente demostrable al lavar este azúcar repetidamente en agua; allí se ve como desaparece el color original (rubio o moreno) y los cristales se vuelven blancos. La melada que reviste a los granos contiene: sulfito de calcio, sales resultantes de la combinación de cal y azufre, hidrosulfito de sodio, ácido fosfórico, carbonato de sodio, etc".

"Mientras que el azúcar de 3° no sufre un ulterior proceso de refinación -dice Scolnik- los azúcares de 1° y 2° son refinados, no porque los ingenios defiendan la salud del consumidor, sino para poder conservar en mejores condiciones el producto. En efecto el azúcar en terrones contiene sales higroscópicas que absorben agua del aire, tornándolo húmedo y de mal aspecto".

"Comprendo (prosigue Scolnik) la dificultad de difundir estas sencillas pero grandes verdades. En primer lugar por el desconocimiento que reina en materia de alimentación racional, no sólo en el ciudadano común sino también en la clase dirigente y aún en los mismos médicos. Por otra parte por la acción formidable de los intereses creados. Las industrias exigen que el consumo de azúcar siga incrementándose y en ese aspecto conviene que la gente esté desinformada. Además la industria conoce la debilidad del consumidor por aquello que agrada más a la vista o al paladar, sin tener en cuenta el verdadero valor alimenticio. Muchos pueden pensar que mi discurso puede resultar peligroso, dado que los ingenios y el cultivo de la caña dan empleo a mucha gente. Pero esto es falso, pues la caña podría ir siendo reemplazada por la fruticultura y la apicultura, dos actividades que tienen un excelente potencial en la actual zona cañera y que además poseen la ventaja de ofrecer productos más sanos y nutritivos".

¿EXISTE UN AZUCAR INTEGRAL?

El mismo Dr. Scolnik clarifica respecto a los llamados azúcares integrales. "Demostrado que el azúcar rubio no merece el nombre de integral o natural, hay antiguas alternativas que preservan los valores nutritivos del jugo de la caña de azúcar. Un procedimiento (llamado mascabado) consiste en cocinar el jugo de caña para concentrarlo (evitando su fermentación), obteniéndose un residuo sólido que, molido, da lugar a un verdadero azúcar integral”.

Este proceso fue introducido en nuestro territorio por los jesuitas. De allí que se difundiera el uso del azúcar mascabo en el sur de Brasil. Misiones en cambio fue perdiendo esa tradición al concentrarse toda la actividad azucarera en Tucumán y al no haber precio del producto. Por suerte ahora pequeñas cooperativas de agricultores misioneros han vuelto a cultivar la caña, en forma orgánica, incorporándole el valor agregado de la artesanal elaboración del azúcar mascabo. Esta tarea se realiza manualmente con paletas de madera en pailas de cobre y permite disponer de un genuino azúcar integral, que conserva todos los componentes de la caña.

OTRAS ALTERNATIVAS

Además de estas opciones, existen otras fuentes naturales para endulzar. Una de ellas es la miel, sobre la cual expresa Scolnik: "Es un alimento orgánico, vivo y no una sustancia muerta como el azúcar industrial. La miel, en lugar de robar, aporta al organismo: calcio que nutre y fortalece los dientes y los huesos; hierro que enriquece los glóbulos rojos de la sangre evitando la anemia; aceites esenciales y balsámicos que desinfectan y tonifican las vías respiratorias; ácido fórmico que es un poderoso antiséptico; vitaminas que son sustancias indispensables a la salud; fósforo que es un tónico para el sistema nervioso; glucosa, fructosa, diastasas, dextrina, albúminas, etc. La miel puede sustituir al azúcar en todas sus aplicaciones, aunque es obvio que la cocción destruye enzimas y vitaminas".

La principal fuente natural de azúcares son las frutas, siempre mejor si consumidas frescas, pues además de la fructosa y minerales aportan enzimas y vitaminas. También pueden utilizarse numerosas frutas secas (pasa de uva, dátil, higo, pera, durazno, damasco, ciruela, etc.) donde la evaporación del agua permite mayores concentraciones de azúcares y por tanto intensos sabores dulces naturales.

Otra fuente de azúcares y un redituable reemplazo de los snacks a base de sacarosa, son las semillas (crudas o tostadas) como: girasol, nuez, maní, almendra, castaña de cajú, nuez de pecán, castaña de pará, sésamo, etc. Es muy saludable habituar a los niños al consumo de frutas secas y semillas en lugar de caramelos, chocolates y golosinas. Además de beneficiar su estado general de salud, lograremos que redescubran los verdaderos sabores naturales, cada vez mas "tapados" por los saborizantes sintéticos producidos con químicos para nada inocuos y en muchos casos hasta cancerígenos.

Para los diabéticos existe también un endulzante natural que a su vez reduce la tasa de azúcar en sangre. Nos referimos a la Yerba Dulce (Stevia rebaudiana) que entrega su poder endulzante a través de infusión en líquidos calientes, sin aportar hidratos de carbono ni los perjuicios de los edulcorantes sintéticos. Esta hierba ve potenciado su efecto cuando se la asocia a otras hipoglucemiantes como la pezuña de vaca, la higuera y el sarandí blanco.

Es interesante comprobar que pueden elaborarse exquisitos productos (dulces, bombones, galletitas, etc.) prescindiendo del azúcar blanco, reemplazándolo por integral, miel o yerba dulce. Se obtienen así nuevos sabores y altos valores nutricionales.