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Esencialmente humano

Auto-ayuda

Nada cambia mi amor por ti.

Nada cambia mi amor por ti.

Autor:
Fuente: www.mensajespanyvida.org

Cuenta la historia de que el hombre que iba a clavar a Jesús en el 
madero quedó asombrado de que en vez de tomar la mano de Jesús y 
forzarla para clavarla la estaba dando sin ningún tipo de oposición, 
con mucho gusto. La historia recuerda que Jesús le decía, "tú no me 
fuerzas la mano, yo la doy, tu no me matas, yo doy mi vida".

Esto trae a mi memoria que en mi niñez siempre escuchaba o me decían, 
"dime cuanto me quieres y te daré algo, o si te portas bien te voy a 
querer mucho".
Algo que aprendí hace mucho tiempo, es que si el amor lo tienes que 
mendigar no es amor, es interés. El amor es una donación, en tí está 
si tu familia te quita el tiempo o lo donas, en ti esta si Dios te 
quita el tiempo o lo donas.

Es increíble cuántos de nosotros siempre esperamos el amor con 
condiciones, que si haces algo demasiado grande en contra mío, ya el 
amor cambia, no te quiero más. Si haces eso por mi te quiero mucho 
para siempre. ¡Qué amor más increíble nos ofrece Dios!, un amor 
incondicional, que te dice, "hagas lo que hagas te voy a querer, mi 
misericordia arde como fuego cuando en ti hay pecado. Es Él quien nos 
busca, no somos nosotros lo que lo buscamos primero.

Me imagino qué tan bien estaba el mismo Jesús en el cielo cuando tuvo 
que pensar que ama al mundo, y que la única forma de salvarlos era 
viviendo con ellos, comiendo con ellos, siendo esclavo, conociendo la 
misma miseria humana por amor, porque además de querer salvarnos de la 
miseria del pecado, tenía tantísimo amor que vivió lo más pobre 
posible, no tenía ni a dónde nacer, ni qué comer, ni siquiera a donde 
colocar la cabeza para dormir, murió de la forma mas criminal, porque 
quería conocer lo que vivimos a diario, lo que sentimos en nuestras 
vidas.

Todo esto pasó porque su amor fue incondicional, nada lo hacía 
cambiar, aunque podía cambiar el rumbo, no lo hizo, porque nos ama.
Una de las cosas que más me ha costado en mi vida personal fue tener 
un papá incondicional, que hagas lo que hagas, su amor no se mueve ni 
un centímetro. Un amor que aunque lo ofendas no cambia, te ama igual.

¡Cómo nos cuesta amar de verdad!, pero amar de verdad hasta que duela 
como nos enseña la Madre Teresa de Calcuta, porque si el amor no causa 
dolor no es amor, porque cuando se ama de verdad se sufre.

Sé que es duro, tal vez la imagen de nuestro padre no haya sido la mas 
clara o parecida a la de Dios, y nos cueste demasiado entender eso de 
un amor incondicional, más cuando tuvimos una niñez muy abrupta con la 
figura paterna; tratemos de amar a los que están cerca de nosotros, y 
aún aquellos que nos odian y nos rechazan.
No podrían imaginarme a Dios dejando de amarnos por ser nosotros 
pecadores, no seria Dios. Termino con una frase muy personal “hagas lo 
que hagas mi amor por ti no va a cambiar nunca”. Nadie nos ama como
él.

TEMORES

Existen siete temores principales y los analizaremos a continuación para conocerlos y tomar conciencia de cual de ellos nos afecta más ; de este modo podremos comprenderlos y en su caso eliminarlos.

El temor a la muerte.- Es el principal de todos los temores ; el hombre ha buscado incansablemente durante toda su existencia encontrar la fuente de la juventud eterna tratando de inmortalizarse ; esta búsqueda se origina en el temor a la muerte.

El temor a lo desconocido, a la inseguridad que produce no saber qué hay después de esta vida. Si establecemos que la vida en el planeta es una escuela y reconocemos la existencia de un ser superior de energía propia, entonces no debemos de temer a la muerte, pues seguramente luego de ella existirá el renacer a una vida superior, a la recompensa por haber mantenido una vida en positivismo y ayuda a los demás y a nosotros mismos.
La receta para vencer el temor a la muerte es pensar positivamente, pues aquel que lo hace no tiene nada que lo dañe, y no caben los pensamientos de preocupación y angustia que terminan por destruir la confianza del hombre e incrementan este sentimiento absurdo del temor a la muerte. Cuando hablemos del tema de la muerte y de las zonas paralelas como la zona fantasmal y el plano astral, cuando comprendamos realmente lo que significa lo que es la muerte del cuerpo físico, entonces será para nosotros muy sencillo erradicar para siempre el temor a la muerte, no siendo otra cosa que el temor a lo desconocido y cuando lo desconocido se conoce, se elimina entonces la causa o sea el temor mismo.

El temor a perder la salud.- Es uno de los temores más comunes del ser humano, se origina desde el momento mismo en que abrimos la puerta de nuestra mente a la posibilidad de enfermarnos.
Cuando somos pequeños, inconscientemente nuestros padres por ignorancia nos han infundido una serie de temores con respecto a la enfermedad, siendo los más frecuentes los siguientes:
No pises descalzo, no salgas sin abrigo, no andes sin suéter, etc., porque te vas a enfermar. Con tales órdenes empezamos a programar al subconsciente del niño para que acepte que él debe enfermarse porque es lo común, con ello se abre la posibilidad en su mente para que durante toda su vida sufra de resfriado cuando no tiene la ropa apropiada.
La enfermedad es desequilibrio energético que se presenta en el ser humano cuando los estímulos del exterior entran en una forma desordenada en nuestra mente y somos incapaces de manejarlos.
Cuando estamos en equilibrio, cuando no nos percatamos de los aspectos dañinos, normalmente no nos enfermamos, porque no trabaja nuestro subconsciente en contra nuestra. Mas lo común es lo contrario, nos enfermamos porque se nos enseñó que debemos enfermarnos. Sabemos que todo el mundo se enferma y permitimos la posibilidad de desequilibrio en nuestro cuerpo energético, por lo tanto en nuestra aura y en nuestra mente, reduciéndose nuestra vibración energética , debilitando nuestro sistema inmunológico.
La mayor parte de las enfermedades son psicosomáticas y esto comprueba lo que dije anteriormente: mientras la mente este sana el cuerpo estará sano o viceversa.
Si ustedes quieren realmente preocupar a una persona, lo que deben decirle es que se ve muy mal y si es sugestionable, sentirá que esta muy mal. Si por el contrario , quieren ayudar a subir el ánimo de la persona , deben señalar lo contrario aunque no se vea así; decirle : "Oy e, qué bien te ves", es una buena acción para que el individuo suba su vibración energética, aunque no sea perceptible a simple vista.
La receta para vencer este temor es cerrar la puerta a la posibilidad de enfermarnos y entender que la enfermedad está en nuestra mente y hay que sacarla de ahí. Una vez que la hemos extirpado será muy sencillo que nuestras enfermedades se reduzcan y se presenten con mucho menor frecuencia para finalmente lograr que se erradiquen por siempre.

El temor a perder la libertad..- Uno de los principales temores que han afectado al hombre ha sido el temor a perder su libertad. Esta pérdida de la libertad se ha manifestado en diferentes formas, la más común es el miedo de muchos hombres al matrimonio, que sienten que esto los hace perder su libertad; vemos infinidad de solterones o de solteronas que en verdad son infelices y que pudieron ser muy felices con sus parejas pero siempre se antepuso en ellos el temor mental de perder la libertad.
Otro de los temores mas comunes es la cárcel. El temor de que nos encierren y así perder la libertad del cuerpo físico y con ello de nuestra vida entera ; hay que entender en realidad que la verdadera libertad va mas allá que el no casarnos o no estar en la cárcel.
La libertad de romper ataduras que tenemos con todas las personas y todos los objetos ; cuando nosotros podamos desligarnos enérgicamente de todo, hasta ese momento, seremos libres, no importa dónde nos encontremos y en qué circunstancia , es decir, nosotros durante toda nuestra vida nos la hemos pasado amando objetos, dinero, ropa, casas, autos, así como tratando de poseer a nuestros seres queridos más allegados, a nuestras mascotas y a otras muchas cosas. Es evidente que hemos establecido lazos energéticos muy fuertes de unión. Por ello cuando sufrimos la pérdida de alguno, una parte de nuestra vida se va con ellos, nos sentimos mal y no somos libres en verdad pues estamos muy atentos para proteger a todos nuestros seres queridos y objetos que tenemos. Descuidamos la atención en nuestro propio desarrollo interior, que debe ocupar todo nuestro esfuerzo.
Esa preocupación por lo ajeno no ayudará a mejorar en algo el estado de sufrimiento de todos, por ello, si la analizamos a fondo, veremos que no existe la posibilidad de ayuda, al contrario generamos una energía mental negativa de angustia y preocupación, y en vez de ayudar, perjudicamos a nuestros seres queridos, por lo tanto debemos entender que los problemas de cada persona son el resultado de la Ley de Causa y Efecto de cada uno de ellos. El preocuparnos, el sufrir con ellos, no mejora la situación; si por el contrario, estamos tranquilos y entendemos lo que esta sucediendo, podremos con la calma necesaria prestar la ayuda que se requiere.
En resumen, podemos decir que la libertad, es no tener una liga energética de posesión con personas u objetos, estar libres de esa liga de tal manera que si perdemos a alguien o algo no nos afecte en lo absoluto, esto es libertad; cuando lleguemos a ello no habrá miedo a perder la libertad porque no hay ligas energéticamente posesivas que nos unan sino el conocimiento de lo que en realidad es la libertad; es decir, usualmente se piensa que el amor a nuestros seres queridos es la sobreprotección cuando algo les sucede ; si en realidad amamos a nuestros seres queridos, debemos dejarlos ser libres y decirles que nos dejen ser libres a nosotros.
El amor verdadero va mas allá de un amor posesivo, es libre por naturaleza : ser y dejar ser, es el postulado sabio que define la libertad, y cuando se sigue, desaparece el temor.

El temor a perder el amor.- Este nace de la desconfianza y desconocimiento que tenemos de nuestro propio ser ; así también nace el egoísmo que nos hace creer que somos propietarios de las personas que queremos. Los celos son el peor enemigo y precursor del temor a perder el amor, el celar a una persona es absurdo, sale fuera de toda lógica ; debemos entender que no somos dueños de ninguna otra persona, si lo aceptamos de esa manera pasaremos la vida en perfecta armonía y no en dolor y sufrimiento.
La receta para vencer el temor a perder el amor es entender que no somos dueños de nadie, que debemos respetar el libre albedrío de los demás y que si nuestra pareja decide dejarnos, entender por qué sucedió y buscar tranquilamente otra pareja ; este es el camino que debemos seguir; finalmente se ha demostrado que aquellos que no son celosos, que tienen confianza en su pareja y que dan libertad de acción y la exigen para sí, nunca han perdido el amor. El amor se pierde por desconfianza, por celos, por estados de angustia y cuando estos se dominan, prevalece el amor en el ser humano.

Temor a la miseria.- El materialismo con el que se vive actualmente nos hace desarrollar un temor a la miseria que de tan solo pensar en vernos sin recursos materiales para subsistir , nos domina el temor y nos hace ser egoístas y materialistas, afectando mucho a nuestros semejantes.
El nacimiento del temor a la miseria, se origina en un principio de inseguridad muy profundo en la psique del ser humano, se desarrolla desde la niñez y va tomando fuerza dependiendo de las experiencias particulares de cada uno. Cuando se abre la puerta de nuestra mente al pensar que nosotros podemos caer en la miseria, no tenemos confianza en nuestras propias capacidades para evitarlo. Es en ese momento cuando existe una profunda depresión, es el ambiente fértil en donde se puede caer en un temor tremendamente poderoso de inseguridad y falta de confianza en nosotros mismos.
Nuevamente la recomendación es que la mentalidad de progreso, alegría y pensamiento positivo hagan posible que el temor a la miseria no llegue a nosotros nunca más.
El Creador no nos ha formado para que vivamos con miseria, esta es una invención de la mente enfermiza del hombre que no ha podido comprender todavía que su misión es ser feliz en la opulencia del padre.

Temor al ridículo.- Este es el más ridículo de los temores, nace de la inseguridad y desconfianza que tenemos de nuestras propias potencialidades; temor al ridículo es vivir en el error, entendiendo que lo que piensen los demás no debe de ser importante para nosotros. El manifestarse tal cual somos, con verdadera espontaneidad, nos hace no temer al ridículo; la vida nos ha enseñado que somos crueles con los demás, que gozamos con la crítica destructiva y sarcástica, sin embargo bien se sabe que el que esta mal es quien critica y no el criticado; cuando llegues a entender el origen del mal, verás que estas fuera de él, pues si actúas con franqueza, con limpieza de espíritu, entenderás que no es importante lo que los demás piensen de ti y empezarás entonces a ser tú mismo.
Vencer el temor al ridículo, es ser como eres, dejando a un lado las opiniones ajenas. Es un mal general que las personas se concentren en los demás, en vez de concentrarse en sí mismos para mejorar.
Si sientes que debes actuar de una manera determinada y estas satisfecho siendo así, deja de pensar en lo que otros están pensando de ti, simplemente se lo que quieres ser, lo que tu voz interna te dicte.

Temor a la soledad.- Es el temor a estar solos con nosotros mismos, lo que nos hace buscar la compañía de nuestros semejantes, lo cual es normal y deseable, sin embargo es importante que entendamos que el estar solos no implica algo malo. La soledad nos ayuda y nos da la oportunidad de estar con nosotros mismos, de buscar un diálogo interno que identifique esa fuerza superior que existe dentro de nosotros; cuando esta se encuentra, la soledad realmente se disfruta y lejos de provocarnos temor, nos llena de un gozo extraordinariamente bello.
En realidad nunca nadie se encuentra solo, todos estamos acompañados por nuestra propia esencia por la presencia de Dios, cuando esto se reconoce ya no es importante la compañía de otros cuando esta no se puede obtener, entonces el temor a la soledad desaparece para siempre, el buscar dentro de ti es encontrar la fuerza que te hará eliminar este temor.
Se han detallado los temores a los que debemos enfrentarnos todos los días, o cuando menos los más importantes, existen otros más derivados de los anteriores que no vamos a mencionar; si nos concentramos en lo que ya vimos, y empezamos a autoanalizarnos veremos que es muy importante conocernos para vencer los temores que generan nuestros propios pensamientos, nuestra propia mente, el dragón de siete cabezas es el peor enemigo del hombre, que hay que ir cortando poco a poco cada una de estas cabezas hasta que no quede ninguna, hasta que hayamos vencido el pensamiento negativo y las angustias y las bajas vibraciones, a través de una actitud positiva y de un trabajo interior poderoso. Cuando lo logremos, seremos un guerrero en el camino de la

Autodescubrimiento--Autoconocimiento

Autodescubrimiento--Autoconocimiento

Una frase, un mandato, un personaje…
Una frase…
Un mandato…
Un personaje…

Una frase: en algún momento de tu infancia, casi sin darte cuenta, ante determinadas ausencias, te prometiste ser el Protector de alguien. Te dijiste (consciente o inconscientemente) “Voy a cuidar de…”. Podría ser tu madre, tu padre, tu hermano o alguien a quien viste vulnerable.
Un mandato: si eras el Protector, como todo protector, debías ser fuerte. También debías estar alerta ante la fragilidad del otro. Por supuesto, no debías traer problemas.
Un personaje: se te adhirió la imagen de Protector. “Compraste” el personaje y “lo compraron” los demás. Hoy debes estar a la altura de ese atributo. Nunca te preguntas si necesitas ayuda; mucho menos irás a pedirla. Tu vulnerabilidad la disimulas por más que pretenda aparecer con todo tipo de síntomas.

Una frase: desde muy pequeño te transmitieron que nadie debía pisotearte. Lo expresaron más o menos así: “No cedas, no seas tonto, hazte valer porque en este mundo sobreviven los que se imponen”.
Un mandato: tomó tanta relevancia esta frase que se convirtió en tu lema. En el trabajo, con tus amigos, o con tu pareja, te obligas a no ceder. Vives a la defensiva. No dejas pasar ningún comentario de los demás sin demostrar que nadie te pisoteará.
Un personaje: te convertiste en el Duro. Nunca pides perdón, nunca reconoces un error, nunca cedes en tus deseos o pretensiones. Nadie se te impone, pero lastimas. Nadie se te acerca más de lo que permites, pero alejas a los que más te quieren.

Una frase: de pequeño eras muy educadito, te portabas bien y nunca causabas problemas. Te dijeron: “Qué bueno que es el nene, nunca trae problemas, casi ni se nota cuando está en un lugar”.
Un mandato: obediente como eres, te apegaste al concepto de “no molestar a los demás”. Todo el tiempo esta idea ronda en tu cabeza.
Un personaje: te convertiste en el Bueno que No Molesta. Tratas de pasar desapercibido. Nunca expresas el enojo. Te corres del medio a cada instante. En función de No Molestar no te permites ser quien en realidad quieres ser.

Una frase, un mandato, un personaje.
¡Qué bueno es proteger a alguien que lo necesite!
¡Cuán necesario es poner límites para no perder la dignidad!
¡Bienvenidos sean los seres que no se obsesionan con el protagonismo!
Son buenos y saludables estos tres conceptos de vida. Pero la fuerza de ciertas frases, los mandatos y los personajes que construimos posteriormente, llevaron estas actitudes a un punto enfermizo. Lo que podría ser sano en una medida, por el imperio de la rigidez y la exageración, se nos vuelve en contra y limita nuestra vida.
No es saludable proteger todo el tiempo.
No es saludable vivir marcando nuestro territorio a cada instante.
No es saludable ser tan “bueno” si eso nos lleva al punto de la alienación.

Amigo, analiza en este día si alguna frase se te encarnó en algún momento como para convertirse en mandato y para que luego construyas un personaje. Si encontraras algo en este sentido, plantéate cuánto has perdido en tu vida por este proceso. Y ten fe, de a poco, puedes repensar esa frase y convertirla en otra que te haga bien, que sea saludable y que te permita relacionar aún mejor con los demás.
 
 
Peces
Gustavo Bedrossian

EL LENGUAJE DE LAS EMOCIONES.

La vida emocional repercute en el sistema inmunológico. Estar "sanos" depende, en gran parte, de tener un espíritu optimista aprehendiendo a conocer nuestras emociones interoceptivas y su exprecion exteroceptiva.
Las emociones constituyen una de las facetas del ser humano más desconcertantes.
Conocer qué son y como funcionan es el primer paso para alcanzar el autocontrol.

Hay centenares de emociones pero podemos clasificar como las mas primarias y principales la ira, la tristeza, la alegría, el miedo, el amor, la sorpresa, la aversión y la vergüenza que son las que se gestan en las primeras etapas del crecimiento y desarrollo del cerebro.

Cada una de ellas se experimenta con múltiples matices y además en ocasiones se combinan varias para crear nuevas modalidades
Toda emoción supone reacciones físicas encadenadas que, si bien en un primer momento son normales y hasta necesarias, cuando se prolongan o tienen lugar de forma desproporcionada aumentan los niveles de toxicidad de nuestras células, pudiendo llegar a desencadenar enfermedades orgánica.

Cada emoción predispone al cuerpo a un tipo de respuesta

La ira : aumenta el flujo sanguíneo hacia las manos, el ritmo cardíaco y los niveles de aquellas hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para emprender acciones vigorosas.

La tristeza : tiene la finalidad de ayudarnos a asimilar una pérdida. Conlleva la disminución de la energía y el entusiasmo con el que acometemos habitualmente las actividades vitales y sociales, y un encierro que nos permite llorar la pérdida, evaluar sus consecuencias y planificar cómo actuaremos cuando retome la energía.
Muchas veces tambien queda asociada a la baja tolerancia a la frustracion.

La alegría : aumenta la actividad del centro cerebral encargado de inhibir los sentimientos negativos. Al crecer el caudal de energía disponible, el organismo experimenta entusiasmo para emprender cualquier tarea.

El miedo : hace que se retire la sangre del rostro y de otras zonas del cuerpo para llevarla hasta la musculatura de las piernas. De esta forma contamos con el aporte de oxígeno necesario para emprender una posible huida.

Al mismo tiempo, el cuerpo se paraliza durante fracciones de segundos y el cuerpo pensante la emplea para calibrar la respuesta más adecuada, por ejemplo, esconderse, huir..

Las conexiones nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan una respuesta hormonal que pone al organismo en estado de alerta general.

El miedo hace que aumente también el ritmo cardíaco y la presión arterial.

El amor, la ternura y la satisfacción sexual : activan el sistema nervioso parasimpático, que es el opuesto fisiológico de las respuestas "huida" o "lucha" , propias del miedo o la ira.

La reacción parasimpática está ligada a la respuesta de relajación. Conlleva un estado de calma y satisfacción que favorece la convivencia y el "comprender" al otro" en la doble acepcion de la palabra, comprender, incluir y comprender es decir entender.

La sorpresa : Al producirse un arqueo de las cejas aumenta el campo visual,  se favore la entrada de luz en la retina por lo que se obtiene información adicional sobre el acontecimiento inesperado y permite poder incluirlo en nuestro horizonte de experiencias.

La aversión : Naturalmente se produce una expresión facial que es universal: puede ser ladeo del labio superior,  fruncimiento de la nariz, arqueamiento de la frente.

Son gestos básicos que inconcientemente son necesarios y ayudan a expulsar por la boca algo de sabor desagradable que se produce interoceptivamente y/o evitar el olor molesto que se percibe desde el olfato.
Estos gestos son de utilizacion metafórica y sirven para expresar desaprobación.
La aversion no tiene "filtro" ni barrera de represion, es una sensacion totalmente interoceptiva que queda como huella nemica desde el momento de nacimiento y primeras experiencias.

CUESTIÓN DE QUÍMICA

Las respuestas físicas mencionadas se producen cuando, a través de los sentidos, llegan al cerebro determinados estímulos. En ese momento empiezan a producirse toda clase de reacciones químicas que a través de los neurotransmisores - algo así como nuestros cables internos, "cable a tierra"- estimulan otros centros que, a su vez, segregan sustancias con funciones concretas para salir de la situacion.
Así por ejemplo, la oscuridad estimula la secreción de 1 hormona llamada melatonina, que es la que induce al sueño.
Todas las predisposiciones biológicas a "las acciónes" son modeladas posteriormente por nuestras experiencias vitales.

Muchas veces el entorno modela las respuestas emocionales al punto, de poder adquirir hábitos que pueden luego llegar a considerarse rasgos de personalidad.
Así, el único patrón que se ha conocido en la infancia, por ejemplo malos tratos, seguramente le hara ser violento y repetir ese  patrón conocido.

La mente racional invierte más tiempo que la emocional en responder a un estímulo.
El primer impulso ante cualquier situación procede del area cardiaca.
Existe también un segundo tipo de reacción emocional, más lenta, que se origina en los pensamientos.
Esta forma de activar las emociones es deliberada: si alguien te insulta y te llenaste de ira, cada vez que lo recuerdas, reproducirás la misma reacción emocional...

ORIGEN ORGÁNICO

En la parte superior de la médula espinal se encuentra el tallo encefálico, la región más primitiva del cerebro, regulador de las funciones vitales básicas- respiración, metabolismo de los órganos, etc- .
De este cerebro primitivo emergieron después los centros emocionales y, millones de años más tarde, el cerebro pensante.
Nuestras primeras emociones vitales fueron producidas por los olores.
Al principio, el centro olfativo estaba compuesto sólo por dos grupos celulares: uno registraba cualquier aroma y lo clasificaba- comestible, tóxico, sexualmente disponible...- y el otro, enviaba respuestas reflejas a través del sistema nervioso, ordenando en nuestro cuerpo las acciones a llevar a cabo- comer, vomitar, etc-

Luego, el cerebro evolucionó y se conformaron nuevos grupos de células, hasta constituirse el sistema límbico. Ahí se donde se registran las emociones.
Cuando se atrapa la rabia o el miedo, se está bajo la influencia del sistema límbico. En él se encuentran el tálamo, encargado de enviar a la parte pensante del cerebro la información que recibe de los sentidos; el hipotálamo, que regula los impulsos sexuales y otros estados anímicos; el hipocampo, relacionado con el aprendizaje y la memoria; y la amígdala, que controla el miedo.

Cuando el sistema límbico se conformó, el hombre dejó de responder sólo de forma refleja a los estímulos; seguía decidiendo si comer o no un alimento en base a su olor, pero reconociendo los aromas y discriminando más conscientemente los buenos de los malos.
Este trabajo era y es realizado por el cerebro nasal, una parte del circuito límbico que constituye la base rudimentaria del cerebro pensante o neocórtex.
Con el paso de millones de años más, el neocórtex - el intelecto- siguió desarrollándose. Esta parte del cerebro nos permite experimentar sentimientos - además de coordinar nuestros movimientos- y reflexionar sobre ellos. A él debemos la supervivencia de nuestra especie y que se pusiera en marcha nuestra vida emocional: así, además de experimentar placer con el apareamiento, se crearon vínculos afectivos.
Al ir aumentando con el paso del tiempo, la masa de neocórtex, ha ido creciendo el número de conexiones neuronales con el sistema límbico, lo que incrementa la cantidad de respuestas emocionales.

De la misma manera que existe una estrecha relación entre las emociones y nuestros centros nerviosos, la vida emocional tiene repercusiones en el sistema inmunológico.
El Sistema Inmunologico, como guardián del buen estado del cuerpo, identifica cada célula del organismo y decide lo que le es propio para protegerlo y lo que le es extraño.
De ahí el rechazo que a veces se produce ante determinados trasplantes organicos.
Cuando experimentamos emociones negativas, nuestro aparato inmunológico ve disminuida su eficacia.
Las personas "alegres" tienen una mayor capacidad de respuesta a las agresiones tanto internas como externas.

CÓMO CONTROLARLAS

La parte más evolucionada del cerebro, el neocórtex, es la que ha de utilizarse para conseguir el control de las emociones.
Con inteligencia racional, debemos ordenar a nuestro cerebro que razone las causas de un arrebato de ira o un ataque de timidez, y luego ordenar a que la emoción se calme.
Para conseguirlo, podemos respirar de forma abdominal que son tres tiempos, se llena profundamente primero el abdomen, luego el aire pasa a los pulmones hasta exhalar por la boca. Se inhala y exhala en esos tres tiempos. Se expulsa el aire, desde el abdomen, los pulmones, la boca.
Si no encontramos razones para los arrebatos se debe dar la orden al cerebro de no perder el control.
Aplicando la capacidad de razonar al terreno emotivo, se reeducará lo que llamamos "inteligencia emocional"
Las emociones sólo se manifestarán cuando la situación lo justifica. Siempre estan, solo su manifestacion es selectiva.
Con paciencia se consigue controlar las emociones, tanto las innatas como las adquiridas y se equilibra asi cuerpo, corazón y mente.
El yoga es de una muy buena ayuda en el proceso de control emocional.

Crisis

LA CRISIS SEGÚN ALBERT EINSTEIN

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La  crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad  nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar “superado”.

Quien atribuye a  la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”

Hay un proverbio Danés que dice; "EN LOS TIEMPOS DE GRANDES VIENTOS DE CAMBIO, MUCHOS CONSTRUYEN REFUGIOS Y SE METEN ADENTRO, OTROS CONSTRUYEN MOLINOS Y SE ENRIQUECEN".... (Adapten la metáfora como Uds. quieran

El Violinista

El Violinista

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario "The Washington Post" como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

Y otra reflexión de mi parte es: lo social no solo determina nuestra posición en la vida, sino también la percepción subjetiva de aquello que nos han hecho creer que es objetivo, modificando la aparición del ser con la imagen del tener, cuestión de economía...¿vio?

Desapego

Desapego

El mayor ejemplo de desapego nos lo dan las abejas.
Después de construir las colmenas las abandonan. Y no la dejan muerta, en ruinas, sino viva y repleta de alimento. Dejan toda la miel que fabricaron de más, sin preocuparse con el destino que tendrá. Levantan vuelo hacia su próxima morada sin mirar para atrás.
En la vida de las abejas encontramos una gran lección. En general el hombre construye para sí, piensa en el valor de la propiedad, ambiciona conseguir más bienes, sufre y pelea ante la inminencia de perder aquello por lo que ¨ luchó ¨ por conseguir. Prisionero en un plano denso, pierde oportunidades de experiencias superiores.
En cambio las abejas fabrican su alimento sin destruir nada, además, donan la mayor parte. La lección de las abejas está en su espíritu de donación. En un acto poco común de desapego, abandonan lo que les llevó una vida construir. Simplemente lo sueltan sin preocuparse por el destino que tendrá.
Podemos decir que el apego es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz.. Tu mente dice: No puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda. No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y cuantos mas ’No puedes ser feliz si....’
Permanentemente te demuestras (si no es por una cosa, es por otra) que no puedes ser feliz. ¡Todo esto es falso!. Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias. Si queremos ser libres, si queremos dejar de sufrir por lo que tenemos o por lo que no tenemos, deberemos abrigar un único deseo: Transformarnos, d esprogramarnos, soltar las ataduras.
¿Qué es tu programación?. Eso que llevas dentro de tu computadora cerebral, que se formó acumulando los datos recibidos: Tu cultura, tus ideas, tus creencias, tus miedos, tus apegos, tus hábitos.
El ejercicio consiste en tener presente que nada ni nadie nos pertenece, que no vinimos al mundo para poseer cosas o personas y que debemos soltarlas.
El sufrimiento llega cuando nos aferramos a algo o a alguien.
El apego empaña lo que debería estar claro: por detrás de una supuesta pérdida se esconde la enseñanza de que está por llegar algo nuevo y mejor para nuestro crecimiento.
Si no renunciamos a lo viejo ¿Cómo puede haber espacio para lo nuevo?. 
Quisiera preguntarte.... a que estas apegado?, que temés perder?, personas que ya no amas o no te aman , vínculos que te lastiman que aún preferís conservar? Profesiones que ya no te desafian a poner en ellas todo tu potencial?,

La felicidad y la desdicha dependen de cómo afrontemos los acontecimientos, no de la naturaleza de los acontecimientos en sí (Anthony de Mello)

 

22 claves para la felicidad

 

Walter Riso y Santiago Rojas aconsejan 22 claves para hallar la felicidad

 

Los consejos de Santiago Rojas

 

1. Retire lo que le impide ser feliz

En la práctica del día a día lo que más agobia son las culpas y las rabias. Es muy importante aprender a pedir perdón, ser más amable consigo misma y más tolerante con sus propios errores. Y entender que lo único que se logra cuando uno se pone de mal genio es agotarse y autodestruirse.

 

2. Capacidad de agradecimiento

Cuando se es capaz de agradecer permanentemente, de corazón, se vive en momento de gozo y al mismo tiempo se siente plenitud. Esta debe ser una estrategia de vida.

 

3. Aprender a vivir el presente

Uno no es feliz porque siempre vive de lo que le pasó o de lo que le va a pasar. Es clave vivir el presente, solo importa el aquí y el ahora.

 

4. No busque la felicidad

En esta búsqueda siempre se encontrará con las frustraciones. Los occidentales generalmente esperamos algo como resultado, pero si uno hace las cosas solo por el gusto de hacerlas, sin esperar nada a cambio, se sentirá mucho mejor. La felicidad no es el fin, sino el medio, es el camino.

 

5. Tener la capacidad de sonreír permanentemente

Según la cultura taoísta, si uno mantiene la sonrisa exterior es porque por dentro se está

brillando. No se trata de una sonrisa postiza, sino de un estado. Para lograrlo, todas las

mañanas haga conciencia de su cuerpo, cierre los ojos y acérquese a cada órgano. Sonríale a  su riñón, a su corazón, etc. Experimentará una sensación muy bonita.

 

6. Exprese la alegría

A través de la risa, del afecto, del contacto o de lo que quiera.

 

7. Aprenda a servir

No se trata de inscribirse en un apostolado o de tener que buscar una obra social, sino de

estar en una frecuente intención de servicio con todos los que nos rodean.

 

8. Ser capaz de amar

 

9. Tenga una capacidad artística

Practique un arte que le genere la posibilidad de disfrutar la acción, sin preocuparse por el resultado. La satisfacción se da por el acto en sí, no por el fin.

 

10. Medite

Meditar es entrar en el vacío de pensamientos, es ir al lugar más elevado que podamos

acceder como conciencia. La meditación parte de relajarse, observar, concentrarse y luego meditar.

 

11. Se lo dejo a cada uno.

 

Para el médico bioenergético, la felicidad es un estado transitorio que depende de causas

externas: “Yo no debo buscar la felicidad, debo sentirla. es un camino de vida”.

 

 

El pensamiento de Walter Riso

 

12. Aprenda a perder

Actualmente todos trabajan con las tres ’p’ metidas en la cabeza: prestigio, poder y posición, pero una de las claves es aprender a perder. Nos preparan para ser los mejores, pero nadie nos enseña a tener metas reales, normales.

 

13. Defienda sus derechos día a día

Para manejar el estrés cotidiano es imprescindible marcar límites, saber decir no. Hay que defender su dignidad personal.

 

14. Dé para recibir

El amor es recíproco: la gente que es fiel espera fidelidad, la gente que da sexo, espera sexo, la que es tierna espera ternura.

 

15. No solo se ama con el corazón

También con el cerebro. Hay una parte afectiva, pero también racional. El amor no viene listo de fábrica, por eso la gente confunde el amor con el enamoramiento.

 

16. Amor propio

Una filosofía sana, orientada al autoamor, es cuidarse por sobre todas las cosas y no

producirse daños. Quererse a sí mismo es contemplarse, cuidarse y expresarse amor de

manera responsable, buscando su crecimiento personal y no su ruina.

 

17. La autoestima

La necesidad desesperada de aprobación siempre esconde una muy baja autoestima, la cual se intenta compensar mostrando claves de atractibilidad.

 

18. Con el ego

Si no posee metas o son demasiado diminutas, su ego será raquítico y frágil.

 

19. Tiempo para sí mismo

Es un acto de irresponsabilidad no dedicarse tiempo a sí mismo. Si hacemos de la

postergación del placer una manera de vivir, nos convertimos en zombis.

 

20. El perdón

Para solicitar perdón, solamente se llega por un camino: la humildad. Pero una humildad decorosa.

 

21. Los ex

Si el ex no está procesado puede aparecer como una opción para la memoria por siempre.

 

22. No más cargas

Haga una lista de las luchas que no considera suyas, de las que está cansado de insistir.

Asuma con pasión lo que verdaderamente quiera llevar adelante y deseche esos viejos

encartes.