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Esencialmente humano

Auto-ayuda

Como salir del pozo de la desesperación.

Autor: Pedro Sifontes
Fuente: Conferencista y Entrenador de Liderazgo y Coaching. Fundador y 
Director del Centro de Liderazgo Creativo


Siguiendo la serie de Cómo Obtener Relaciones Extraordinarias en la 
Vida me gustaría compartirte hoy acerca de salir del pozo de la 
desesperación o el lodo cenagoso.

Es probable que te encuentres en una situación desesperante con tu 
esposo u esposa, puede ser que sea con tus hijos o cualquier otra 
relación, como puede ser un problema financiero o laboral. Otros 
pueden estar desesperados porque necesitan tomar una decisión y no 
hallan que hacer, están cansados de luchar, de intentar, lo han  hecho 
todo, oraciones, ofrendas, diezmos, van a la iglesia, sirven a Dios 
pero nada que salen del pozo y sienten que cada día como que se hunden 
mas. La verdad que estar en el pozo no es bueno, allí solo se respira 
angustia, miedo y muerte.

Salir del pozo requiere paciencia y espera en Dios, recuerde las 
palabras del Salmista:
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y 
me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso 
mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca 
cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, 
y confiarán en Jehová” (Salmo 40, 1-3).

Salir del pozo requiere que te conviertas en protagonista y dejes de 
ser victima. Tú has sido llamado a ser el protagonista de tu vida, el 
protagonista espera en Dios pacientemente antes de actuar, el 
protagonista ve la vida con optimismo y se convierte en el gerente de 
su vida.

Hay un cuento de la tradición judía que nos ilustra si somos 
¿Protagonistas o Víctimas?

“Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal 
rebuznó por horas mientras el campesino trataba de buscar la forma de 
ayudarle pero finalmente decidió que el burro ya estaba viejo y el 
pozo necesitaba ser tapado con urgencia, así que echando tierra podría 
solucionar los dos problemas a la vez.
Con ese fin pidió ayuda a sus vecinos.

Cada uno tomó una pala y empezaron a echar tierra al interior del 
pozo. El burro al notar lo que se le venía encima empezó a rebuznar 
con más fuerza pero después de un rato se aquietó. La gente no lo veía 
y pensaba que habría quedado enterrado pero lo que realmente sucedía 
era que el burro estaba ocupándose de sacudirse la tierra que le 
arrojaban con cada palada.

Al poco tiempo, para sorpresa de todos, empezaron a verse las orejas 
del asno que, apoyándose en la tierra que se sacudía y caía al suelo, 
estaba logrando elevarse. Cuando llegó a la altura de la boca del 
pozo, dando un salto, salió corriendo alegremente dejando 
boquiabiertos a sus supuestos enterradores.”

¿Qué podemos aprender de este cuento?

Hay algunas cosas que podemos aprender, en algunos momentos de nuestra 
vida, podemos tener la sensación de que hemos caído en un pozo muy 
profundo. Todas nuestras expectativas por el suelo, los momentos que 
vivimos son de mucha tensión, no vemos la luz del sol brillar, todo 
parece oscuridad y en vez de recibir ayuda lo que recibo de la gente 
que me rodea es juicio, critica, rechazo y oposición, todos quieren 
enterrarme vivo o viva.
.
Podemos aprender de este burro, que a pesar de todos los problemas que 
se le venían encima al rato se aquieto  y comenzó a elegir  lo que le 
convenía hacer. No se dejó llevar por pensamientos negativos, tampoco 
se enganchó  en  las criticas o juicios que le hicieron, no quedo 
pensando en el pasado, en todo lo bueno que había hecho y que ahora 
con eso le pagaban, no se quedo quieto preso de la tristeza y el 
dolor, el desengaño que se había llevado de su amo, el no adopto la 
posición de pobrecito yo, el dejo de ser victima de las circunstancias 
y asumió responsabilidad por sus miedos, controló sus emociones y no 
esperó a que los demás lo hicieran feliz.
.
El burro se convirtió en protagonista, cada vez que le echaban tierra 
se sacudía fuertemente hasta que pudo salir del pozo. El transformó el 
problema en una bendición. Podemos salir del pozo de la desesperación 
o del lodo cenagoso si nos convertimos en gerentes de nuestra vida. 
Todos deseamos correr alegremente por la vida, sin estrés, sin 
angustia, sin presiones, llenos de paz y gozo.
.
Quiero dejar contigo dos cosas que te van a ayudar a vivir la vida:
1.    Entrega a Dios tus expectativas de que otras personas, lugares y 
cosas te proporcionen felicidad y plenitud duraderas. Solo Dios puede 
darte vida, gozo y paz. La Biblia enseña que El que pide recibe. Es 
inmaduro pensar que alguien o alguna cosa terrenal pueda brindarnos 
plenitud y felicidad duradera. Dios es la fuente de la vida; las 
personas y las cosas son adicionales. Tu eliges como quieres vivir.

2.    Ten en cuenta que todo lo negativo que nos sucede puede ser 
transformado en algo positivo. Como al burro de nuestro cuento, la 
vida nos tira a veces, todo tipo de tierra. Si lo interpretas como un 
problema y te bloqueas sintiéndote víctima de la situación, esa tierra 
puede acabar aplastándote, pero si lo contemplas como un desafío, te 
ubicarás en la perspectiva de protagonista, encontrarás la forma de 
sacudirte esa tierra y la usarás para dar un paso hacia arriba. Así, 
cualquier situación se transformará en una oportunidad para lograr un 
nivel más elevado de conciencia.

Te invito a descubrir el poder interior que hay en ti, tú puedes tener 
relaciones satisfactorias en la vida, solo enfócate a donde quieres 
llegar y no en tus miedos, espera en Dios y El pondrá en tus labios un 
cántico nuevo.

La fe

La fe

En un pueblito de zona rural en los años 50, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al cura párroco y le dijeron:

- "Padre, si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación"

- Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable.
- "¡Díganos cuál es!", respondieron todos.
- Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el sacerdote.
- ¡Así lo haremos, y también vendremos a Misa todos los días!

Los campesinos comenzaron a ir a Misa todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente.

Un día, fueron todos a enfrentarlo al párroco y reclamarle:

- Padre, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las
lluvias, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna...
- ¿Han ustedes pedido con fe verdadera?
- "¡Sí, porsupuesto!", respondieron al unísono.
- Entonces, si dicen haber pedido con fe verdadera... ¿porqué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?

Qué difícil esto de la Fé...Más allá de la religión que cada uno profese, en los momentos límite, casi todos recurrimos a algo,a aquello en lo que creemos, a aquello que pensamos que podrá socorrernos.Hacemos nuestro pedido, y decimos tener fé.Pero... Tenemos muchos ¨peros¨.Pensamos desde nuestra mirada terrenal, que no será posible, que es complicado, incluso que no lomerecemos. Cuando llamamos al Delivery por una pizza, aunque sea a un nuevo lugar desconocido, mientras esperamos,ponemos la mesa, buscamos el dinero, y estamos seguros de que en un rato, nuestro pedido llegará.Cuando decimos tener fé y pedimos al cielo, a Dios, al Universo, o a aquello en lo que creamos, no ponemosla mesa.  Vivamos como si ya estuviera resuelto nuestro problema.Confiemos en que nuestro pedido está siendo procesado.Al fin y al cabo, de eso se trata la fé, no?

Ser perfecto

Ser perfecto

El océano es perfecto. También lo son las flores, el cielo, su gatito y todas las cosas existentes. Son todo lo perfectas que pueden ser, aunque estén continuamente cambiando. El cielo no es el mismo de hace una hora, pero sigue siendo perfecto. Su gato cambia continuamente, y, sin embargo, no es menos perfecto por ello.

Usted puede evolucionar, cambiar y ser distinto de mil modos, y, sin embargo, ser una criatura perfecta. La esencia de su perfección es su propia capacidad para verse a sí mismo, para aceptar lo que ve como perfecto en el momento presente, y ser luego capaz de convertirse en algo completamente distinto, pero perfecto aún. Resulta irónico que consideremos siempre perfectos a los animales, y nos neguemos, por otra parte, esa misma cualidad a nosotros mismos.
Somos las criaturas más perfectas que pueden crearse en este planeta: de eso podemos estar seguros. Usted es el resultado de millones y millones de años de evolución, la obra de Dios y de todas las demás influencias que han conformado su llegada aquí. Físicamente, no puede llegar usted a ser mejor de lo que es. Su cuerpo y su mente (si quiere diferenciarlos) son los modelos más perfectos de la naturaleza hasta la fecha para asegurar la supervivencia y la perfección de una especie viva en la Tierra. Debería usted maravillarse todos los días de sus propias potencias y capacidades.

Ser perfecto significa verse a sí mismo con ojos nuevos. Significa permitirse llegar plenamente a la vida, en vez de andar siempre dando vueltas, pensando que aún no es usted lo bastante bueno para incorporarse a la Gran Competición. Significa respetar su propia humanidad y su ilimitada capacidad como ser humano. Significa concederse permiso para desarrollarse y alcanzar los niveles más altos imaginables. En este sentido, tiene usted capacidad para ser perfecto. Puede considerarse usted una obra concluida (sin tener que presumir ante los demás ni demostrar nada a nadie) si cultiva el equilibrio, la confianza y la sensación de orgullo interior, dándose al mismo tiempo la posibilidad de una plenitud humana total.
 
 
Wayne Dyer - El cielo es el límite
 

PRINCIPIO DEL VACÍO

PRINCIPIO DEL VACÍO

PRINCIPIO DEL VACÍO... Joseph Newton.


Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuando) podrá precisar de ellos.
Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.
..Y dentro suyo?...Usted tiene el hábito de guardar broncas,  resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No haga eso. Es anti-prosperidad.
Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.
Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la  prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea.
Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje.
Dé lo que usted no usa más.

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida.
No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:


1º... usted no confía en el mañana
2º... usted cree que lo nuevo y lo mejor NO son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles.


Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su casa... y dentro de si mismo...

El amor es de origen divino

El amor es de origen divino

Todos queremos ser amados con amor incondicional, eterno, un amor que va más allá de la belleza, la inteligencia y cualquier otra cualidad superficial.

Queremos ser amados simplemente porque "somos".

Todos tenemos una tendencia natural,innata a compartir nuestro amor con otros.

Esta preocupación por el amor surge en realidad porque somos seres amorosos, cuyas almas están repletas de conocimiento y dicha.

Aunque en esta encarnación física estamos temporalmente cubiertos por energía material, nuestra naturaleza es divina y estamos siempre en busca del amor venturoso del reino espiritual donde yace nuestra verdadera realización.

Pero siempre algo parece salir mal.

A pesar de nuestra constante búsqueda, generalmente sentimos desilusión, encontrándonos con que nuestra experiencia de amor es temporaria.

Aunque hayamos intentado y fracasado en una variedad de relaciones, persistimos en creer que la persona adecuada está allí en alguna parte.

Por algún motivo parecería que nunca estamos en el lugar apropiado en el momento apropiado.
 
muchísimas personas jamás se han sentido verdaderamente amadas, sin embargo el amor es el gran anhelo.

En realidad en las relaciones cotidianas el término amor ha adquirido un significado vago, a menudo la noción de amor es reducida a un mero intercambio físico o al proceso de intercambio buscando obtener gratificación desde y con otro.

Esto no es amor.

Es problema porque buscamos respuestas en los lugares inadecuados.

Se ha diluido la dimensión espiritual de la vida.

Una sociedad sin un núcleo espiritual carece del "adhesivo cósmico" para hacer que todo funcione como un engranaje ritmico y preciso.

El amor es ese "adhesivo" que nos liga el uno al otro mientras aprendemos a conocernos y relacionarnos con nosotros mismos, con el otro y finalmente con el Cosmos.

Parece que hoy olvidamos esto.

Aunque la experiencia del amor con frecuencia nos eluda, sabemos que el amor es derecho natural.


A veces lo sustituimos esperando encontrar la felicidad en la riqueza,el prestigio o el poder.

El amor genuino no depende de condiciones externas...

El verdadero amor es divino y no persiste separado de su origen Cosmico....

Las Pequeñas Cosas

Las Pequeñas Cosas

Autor: Nini Trevit de Alvarez

Fuente: Libro "Se me está acabando el tiempo"

Se crea en lo que se crea y se llame como se llame, resulta lógico pensar que en el más allá alguien o algo nos tomará cuenta de los hechos de nuestra vida. Me aterra reprobar este examen final "por pequeneces", pues me parece tonto, mediocre y, sobre todo, no tiene disculpa en un ser racional. Estoy segura que me sentiré avergonzada de las cosas insignificantes que no valían la pena haber hecho:

- Hablar mal del prójimo

- Robar cositas

- Envidiar el bien ajeno

- No ser valiente para defender mis ideales

- Ser aduladora

- No haber hablado, cuando era necesario hacerlo

- Buscar a los poderosos para elogiarlos

- Pagar precios muy altos por "colocarme"

- Vender mi prestigio

- No ser autentico

- Negar la fe por temor al ridículo

- Dejar que otros hagan algo en lo que no estoy de acuerdo, sin tratar de impedirlo

- Ver siempre el lado malo de la gente sin encontrarle nada bueno

- Dejar para mañana las cosas importantes

- Ofender y no pedir perdón

- Hablar mal de los demás o permitir que otros lo hagan en mi presencia

- Tratar de escapar de los problemas, en vez de enfrentarme a ellos con valentía

- No haber aprendido a ser humilde

- Timar a los demás

- No interesarme por las cosas que me rodean

- No ser optimista

- Hacer caso de rumores y chismes

- No hacer un uso correcto de los bienes materiales

- Descuidar la salud

- Hacer del trabajo social un escapismo

- No tratar de controlar los defectos

- Ser agresivo e imprudente

- Estar siempre inconforme

- No aceptar mis errores y creerme perfecto

- Perder la meta final

- Gastar la pólvora en "infiernitos"

- Desperdiciar el tiempo

- Ser una carga para todos

- Vivir quejándome de todo

- Confundir el activismo con el apostolado

- Querer que me sirvan, en vez de servir a los demás

- Poner triste a la gente, en vez de darle un poco de alegría

- Matar la fe de los jóvenes

- Deformar la verdad

- Defraudar a los que confían en mí

- Hacer perder la inocencia a los niños

- Faltar a la justicia, principalmente en mi propio hogar

- Alegrarme del mal ajeno

- Impedir que mis hijos vivan su propia vida

- Tener miedo de actuar

- Ser mediocre

- Dar odio en vez de amor

- Pagar mal por bien

- Hacer leña del árbol caído

- Abusar de la gente

- Robar, no tan sólo dinero, sino honra, tiempo y prestigio

La lista podría ser interminable. Son "las pequeñas cosas" de nuestra vida diaria, a las que ya no damos importancia, porque estamos imbuidos en ellas y no nos darnos cuenta del valor que representan.

Me gustaría llegar al final del camino con las manos vacías, pero no por el hecho de no haber tenido nada en ellas, sino por haberlo dado todo. Sólo así podré mirar a la muerte sin miedo y decirle "No te temo. Te esperaba. Mira mis manos vacías, me deshice de todo lo pequeño que en ellas tenía, pero también compartí con otros y di todo lo bueno que en mí había. Mi trabajo está concluido. Espero aprobar el examen. Muero en paz.

Los tres tipos de perdones esenciales

Los tres tipos de perdones esenciales para un Cristiano.
Autor: Omar A. Jimenez Castro.
Fuente: www.mensajespanyvida.org

Una tarde San Francisco les dijo a sus discípulos, hay tres tipos de 
perdón.

Primer nivel. Perdonar a Dios. Cuando dijo eso, sus discípulos se 
quedaron en silencio, si Dios es Santo y nunca ha pecado por qué 
debemos perdonarlo?. A Dios siempre lo culpamos de muchas cosas y de 
las cosas que nos pasan. ¿Por qué permitió ese accidente? ¿Por qué 
Dios me hizo así?, ¿por qué mi hijo murió?. Estas frases Dios no te 
niega que se las diga, más bien le gusta que se las digan. Qué Dios 
sería que no te deje expresar lo que tienes es tu corazón, Dios no es 
un padre, Dios es tu padre.

Segundo nivel. Perdonar a los que nos han hecho mal. La lista es muy 
grande, pero entresaca a los más prestigiados.
Si son tus padres, perdónalos porque nadie les dio un libreta para ser 
padres. Si cometieron heridas perdónalos porque para ellos lo que 
hacían era lo mejor para vos. Ellos siempre trataron de darte lo mejor.
Para padres no se estudia ni se nace.... simplemente se aprende cada 
día que uno ejerce ese rol. Tu también serás padres en un tiempo más y 
si ya lo eres, perdoando a los tuyos te va a ayudar a ser vos el mejor 
papá del mundo. Si es una persona en la cual confiabas acostúmbrate a 
que las personas te fallen, son personas, como vos.

Tercer nivel: Perdonarte a tí mismo. Es con el que menos misericordia 
tenemos y al que más exigimos y más palo lleva. Perdonarse uno mismo 
no es aceptar nuestras imperfecciones, pero es aceptarse uno mismo tal 
como es, con sus imperfecciones pero también con sus valores, sus 
potencialidades, lo bueno, lo regular y lo mejorable..

Perdonar no es olvidar sino que cuando recuerdas alguna ofensa , no te 
causa dolor. Si quieres que Dios te perdone debes primero perdonar 
(Martín Valverde). Si han rezado el padre nuestro hay una parte que 
dice "Perdónanos así como perdonamos a los que nos ofender". Si 
sabemos perdonar, con la misma medida Dios lo va  hacer con nosotros. 
Sé que es duro pero nos hacemos un gran bien, porque cuando recordamos 
aquellas personas que nos fallaron no vamos a sentir dolor.

Yo, este siervo de Dios, también tuve que tomar esa decisión de 
perdonar a una persona que me causó una herida en mi niñez. Cuando lo 
hacia pensó que estaba haciendo lo mejor pero no fue así. Me recuerdo 
que cuando recordaba esos momentos me causaba mucho dolor. Una vez 
decía Jesús a sus discípulos "Yo soy la vid" y nadie puede hacer nada 
sin mi ayuda. Y para perdonar debemos de tomar la mano de Dios, porque 
sin él no sirve de nada.
Recuerdo la vez que le pedí a Jesús que me ayudara a perdonar esa 
persona. Después de un encuentro personal con Cristo me sanó la herida 
y me ayudó a perdonar esa persona.

No lo niego que es doloroso pero no imposible, deja ya de llevar 
resentimientos y deja que Dios te haga libre como el viento.

Nunca Olvides

Nunca Olvides

Tu presencia es un regalo al mundo.
Eres único e inigualable.
Tu vida puede ser lo que quieres que sea.
Vive los días, uno por uno cada vez.
Cuenta tus bendiciones, no tus problemas.
Lo lograras, pase lo que pase.
Dentro de ti hay tantas respuestas.
Entiende, ten valor, se fuerte.
No te pongas límites.
Tantos sueños que esperan ser realizados.
Las decisiones son demasiado importantes para dejarlas a la suerte.
Alcance su cima, su meta y su premio.
Nada gasta más energía que preocuparse.
Más lejos llevas un problema, más pesado se hace.
No tome las cosas demasiado en serio.
Vive una vida de serenidad, no una vida de pesares.
Recuerde que un poco de amor va lejos.
Recuerde mucho de. . . va para siempre.
Recuerda que la amistad es una inversión sabia.
Los tesoros de vida son las personas. . . juntos.
Comprende que nunca es demasiado tarde.
Haga las cosas ordinarias de una manera extraordinaria.
Tenga salud, esperanza y felicidad.
Toma el tiempo para soñar con las estrellas.
Y nunca olvides. . .
Durante incluso un día. . .
Cuan especial eres.