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Esencialmente humano

La historia de Bartimeo.

La historia de Bartimeo.

La historia de Bartimeo.

Autor:
Omar Jiménez Castro.
Fuente: www.mensajespanyvida.org

Cuenta la Biblia que al salir Jesús de allí con sus discípulos y con bastantes personas, un limosnero ciego se encontraba a la orilla del camino. Se llamaba Bartimeo. Al enterarse de que Jesús de Nazaret iba a pasar, empezó a gritar muy fuerte: ¡Jesús, hijo de David, tenga compasión de mí!. Un grupo de personas que iban con Jesús trataba de hacerlo callar, pero gritaba con más fuerza: ¡Jesús, hijo de David tenga compasión de mí!
Jesús se detuvo y dijo: Llámenlo. Un grupo de personas que iba con Jesús lo llamaron diciéndole: Vamos, levántate, que te está llamando el maestro. Y él, arrojando el manto, se puso en pie de un salto y se acerco a Jesús. Jesús le pregunto: ¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió: Maestro, que vea. Entonces Jesús le dijo: Puedes irte, tu fe te ha salvado. Y al instante pudo ver y siguió a Jesús por el camino. (Marcos 10, 46-52)

Reflexión.

Cuenta a Biblia que a Bartimeo le llegó la noticia de que Jesús iba a pasar por donde estaba él. Comenzó a gritar muy fuerte: Jesús, hijo de David, té compasión de mí. Un grupo de gente que iba con Jesús se le acercó y le ordenó que se callara, pero seguía gritando más fuerte. Hasta que Jesús lo escucho y les dijo a los que iban con él, no lo escuchan. Y un grupo de personas que iban con Jesús lo llamaron y le dijeron: Ve, el maestro te llama.
Estos dos grupos están en tu Iglesia y en tu trabajo. Son dos grupos muy diferentes, uno te dice ánimo si se puede, échale ganas, estamos contigo. El otro grupo te dice cállate, no sirvas para nada, no se puede, deja de luchar, Cristo no te necesita. Te desaniman con su ejemplo.

Dice la Biblia que Bartimeo tiro su manto, aquel manto lo usaba para recoger el dinero que las personas le daban. Y dio un salto de fe, como que aquí te voy. Un salto como el de Bartimeo es imprevisible que algún día Jesús nos va a pedir en nuestra vida. Jesús le dice: ¿Qué quieres que haga por ti? Cuántos de nosotros tenemos la idea de que al encontrarnos con Jesús después de estar alejados nos va hablar con palabras fuertes y castigadoras. Muchos de nosotros tenemos miedo de que al acercarnos a Él nos va a castigar. Yo me imagino la expresión de Bartimeo al oír las palabras de Jesús, fue algo que seguramente lo sorprendió mucho. Pero bien lo dijo una vez: No es la gente sana la que necesita médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. (Marcos 2, 17)

Cuántos de nosotros están ciegos como Bartimeo: ciegos de alma y corazón. Te aseguro que Dios a través de mis palabras té este hablando. Hermano grita como Bartimeo: Jesús, Hijo de David, tenga compasión de mí. Lánzate en fe, y verás a Jesús que te dice: ¿Qué quieres que haga por ti? Si oyen voces dentro de tu interior que te callan, grita más fuerte, pero no pierdas la oportunidad de que Dios te sane. Dios te va a escuchar y te va a llamar y te va a preguntar: ¿Qué quieres que haga por ti?

Dígale al Señor las palabras de Bartimeo: Señor que se nos habrán nuestros ojos, somos ciegos de nacimiento. Queremos que nos sane Señor. Ya estamos cansados de estar ciegos, queremos ver.

Dice la Biblia que después que quedó sano comenzó a glorificar a Dios, y la gente que presenció la sanción también bendecía a Dios. (Lucas 18, 43)

Al instante pudo ver y siguió a Jesús por el camino.

El orgullo

El orgullo

Un hombre que acababa de ser elegido al Parlamento Británico llevó su familia a Londres. Se sintió importante mientras les contaba de su nuevo empleo y los llevó a hacer un recorrido por la ciudad. Cuando entraron en la Abadía de Westminster, su hija de 8 años se quedó pasmada por el tamaño de la magnífica estructura. Su orgulloso padre le preguntó: «Querida, ¿en qué estás pensando?» Ella contestó: «Papi, estaba pensando en lo grande que eres en nuestra casa, y lo pequeño que te ves aquí.»

Sin saberlo, aquella niña dijo algo que su padre necesitaba escuchar. El orgullo puede infiltrarse en nuestra vida muy fácilmente, y de vez en cuando, es bueno que a uno «le bajen los humos». Necesitamos recordar que no hemos de tener un concepto de nosotros más alto que el debido (Romanos 12, 3). Es fácil llegar a ser orgulloso cuando nos quedamos en nuestros propios círculos de la vida. Pero cuando nos arrojan en situaciones más grandes, con mayores demandas, presiones y competencia, nos impactamos al darnos cuenta de que los peces grandes de lagunas pequeñas se encogen rápidamente en un océano grande.

Santiago dijo: «Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes» (4, 6). Así que pidamos al Señor que nos ayude a vernos como realmente somos. Con su ayuda, aprenderemos a deshacernos del necio orgullo. -Richard De Haan

Digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar. . . . -Romanos 12, 3.

Un bar con los cubiertos de oro

Un bar con los cubiertos de oro

Escrito por Ricardo Ros

La ventaja competitiva se produce cuando una empresa es capaz de producir productos o servicios exclusivos, productos a un precio más bajo que la competencia o con alguna característica que lo haga diferente.

Una empresa que fabrica cajas de cartón, por ejemplo, se puede diferenciar de las demás fábricas de cartón produciendo a más bajos costes o en menor tiempo, llegando a segmentos a los que otros no llegan, dando un servicio comercial diferente o fabricando cajas con diseños exclusivos. Esta será su ventaja competitiva.

Jaime me pregunta si conozco a alguien que necesite un jardinero. Le pregunto cuál es su ventaja competitiva. Me dice que sabe hacer lo que saben hacer todos los jardineros, podar, regar, sembrar. Da la casualidad de que tengo un amigo que busca desesperadamente un jardinero desde hace mucho tiempo, pero no encuentra ninguno que haga lo que él necesita, un jardinero que sepa recortar setos: su jardín está lleno de setos recortados con figuras de animales. Hay cientos de jardineros en paro, pero ninguno tiene esa ventaja competitiva.

Otro amigo mío tiene un taller de reparación de vehículos en un país del Caribe. Aquí casi todos los coches tienen más de diez años, por lo que los talleres tienen un exceso de trabajo. Samuel me dice que no encuentra personal experto en motores diesel. Hay miles de mecánicos en paro, pero no encuentra personal especializado.

Miguel tiene un bar en una calle en la que hay otros diez bares. Con la crisis ya han cerrado la mitad. Pero Miguel pensó que tenía que encontrar una ventaja competitiva, algo que lo hiciera diferente al resto. Te invita a comer cada cuatro comidas, es decir, quienes acuden a su bar a comer diariamente, pagan de lunes a jueves y el viernes les sale gratis. Hace lo mismo con las bebidas, te invita a una cerveza cada cuatro que consumes. Si vas con cuatro amigos, la tuya te sale gratis. Posiblemente cerrarán los demás bares antes que el suyo, ya que tiene lista de espera para poder comer.

¿Cuál es tu ventaja competitiva? ¿Qué puedes ofrecer diferente a los demás? ¿Qué tienes que no tienen los demás?

En el aspecto personal, ¿qué ventaja competitiva puedes ofrecer a tus hijos, a tu pareja, a tus amistades? ¿Qué tienes de valor? ¿Cuál es el tesoro que puedes entregar a los demás?

Y centrándonos en ti, ¿qué ventaja competitiva te puedes ofrecer a ti mismo?

Si no tienes una ventaja competitiva, no compitas.

¿Te imaginas una tortuga sin caparazón?

 

La tortuga camina acompañada de su casa -está en casa-. ¿Te imaginas una tortuga sin caparazón?

Caminando con caparazón

Camina en la confianza plena que hay un límite con el exterior y dentro del cual tiene cobijo y protección. Es su hogar. Posee orificios que le permiten salir y desplazarse, desechar de su interior o bien incorporar nutrientes para su vida. Y es ella quien lleva ese movimiento. En ocasiones hay silencio y reflexión, descanso. Otras veces, está fuera en interacción. Y vaya donde vaya, siempre camina con su caparazón.

¿Te imaginas una tortuga sin caparazón?

En términos de la experiencia humana eso se llama depresión. Si parafraseamos a Teresa Robles, Directora del Instituto de Milton Erickson de la Cuidad de México, diríamos que la depresión es como una tortuga desnuda en busca de su caparazón.

Se siente vulnerable ante el mundo, la visitan sentimientos de inferioridad y pérdida de confianza en sí misma. En ese sentido, su atención se vuelca hacia sí misma, “su falta de caparazón” y con ello, sus funciones de atención y concentración se ven mermadas. Pierde conexión con el entorno, camina con una débil esperanza en el futuro, se siente desesperanzada, en la medida que busca su caparazón y no lo encuentra. Vive desamparo, ansiedad y tristeza. Su experiencia es que en la relación con la vida ella se destruye.

Muchas veces el sueño y el apetito se ven trastocados; su percepción de sí misma es de alguien frágil, sin capacidad de liderar su vida. Se siente inútil, y muchas veces la culpa es su compañera de camino.

Aquí tienes un listado de conductas depresivas:

1. Fatiga

2. Incapacidad para disfrutar la vida

3. Pérdida de interés

4. Disminución de atención y concentración

5. Pérdida de confianza en sí mismo y sentimientos de inferioridad

6. Sentimientos de culpa y de débil auto eficacia

7. Sombría perspectiva de futuro

8. Auto agresiones

9. Trastornos del sueño

10. Trastornos del apetito


Si tienes sólo los tres primeros síntomas de la lista, te sitúas en el camino de quienes viven la vida sin caparazón. Un episodio depresivo leve.

Si a ello le sumas cuatro síntomas más del listado, pero en una intensidad moderada, estás en un episodio depresivo moderado. Si a ellos, le sumas angustia y mayor intensidad, entramos en el terreno de los episodios graves.

Y, ¿es que nacimos sin caparazón? De acuerdo a la clasificación de enfermedades y problemas relacionados con la salud, CIE -10, la depresión endógena no se incluye dentro de sus distinciones, al igual que en la clasificación DSM IV. Entonces, así como las tortugas nacen con su caparazón, nosotros tenemos la potencialidad de cobijo y abrigo.

Cerco psicológico: Tu caparazón

Teresa Robles nos habla del cerco psicológico. Todos tenemos piel que cubre nuestro cuerpo y define un espacio de protección para todas nuestras funciones vitales. Así podemos crear un cerco en el cual vivenciamos seguridad y protección. Nuestro hogar, donde hay una puerta que permite salir y entregar lo que deseamos, desechar de nuestro interior lo que no nos pertenece, darles la bienvenida a otros en nuestra intimidad y recoger nutrientes para la vida. Donde uno mismo es quien lleva ese movimiento. En ocasiones hay silencio y reflexión, descanso. Otras veces, estás con apertura a la interacción. Y, vayas donde vayas, siempre estás en casa.

La vivencia de hogar interior es el antídoto para la depresión. Dejas de buscar el caparazón fuera de ti, sino que eres tú quién se acoge desde el interior, con todo lo que eres. El amor que tanto has buscado fuera de ti, ahora lo descubres en ti. Y desde allí parte la relación con los demás, con los desafíos, con la vida en su globalidad.

Ahora con los ojos abiertos o cerrados, imagina tu cerca; esa cerca que define claramente hasta dónde eres tú y donde comienzan los demás, con sus intereses, planes y deseos. Observa cómo es ella: ¿Es una protección fuerte y rica que realmente te protege? ¿Tiene ella una buena puerta que permite entrar solamente lo que es parte de ti y lo que te hace bien? ¿Y también es por donde sale todo lo que es parte de los demás y que por si acaso entrara te haría mal? Imagina esta cerca fuerte y rica, con su puerta segura que sólo tú la controlas y observa cómo esta cerca te rodea completamente y protegidamente.

Quizá puedas mejorarla o bien repararla para que cumpla bien su propósito. Solamente siente tu respiración y observa, como si fuera una película que finaliza contigo obteniendo exactamente la cerca que necesitas en este momento, cómo tu respiración se ocupa de repararla automáticamente, saludablemente, todo lo que necesita reparación sin que tengas que hacer nada. Solamente imagina esta cerca y cómo tu respiración la repara, refuerza y remodela, está trabajando para ti. Puede ser que la veas o la sientas, o sencillamente sepas que allí está, reparándose, mejorándose saludablemente.

Observa cómo mientras mejoras tu cerca, tu respiración está limpiándote por dentro, acomodando cada cosa en su debido sitio, reparando lo que necesita de reparación, botando la basura que te incomoda.

Mientras pasa esto, tu respiración está haciendo entrar protegidamente todas las partes que se habían quedado fuera y sacando automáticamente todo lo que NO ERES Tú, sacando y botando a su debido sitio, en armonía contigo. Si ves imágenes, o las sientes, o si nada te pasa, sea como sea, no hay problema. Quédate observando, notando tu cerca un ratito, mientras tu respiración aprovecha para continuar reparando ahí dentro lo que necesita ser reparado.

Ahora experimenta tu cerca. Cuando te encuentras en una de esas situaciones que te debilitan, cuando antes hacías cosas que no deseabas hacer, cuando percibes que están manipulándote o presionándote, imagina tu cerca entre esa(s) persona(s) y tú. Si ella(s) grita(n) o habla(n) demasiado, puedes imaginar que tu cerca aísla el sonido o baja el volumen, y observa cómo ahora te sientes protegida(o) dentro de tu cerca, mientras ellos se quedan fuera con sus presiones e intenciones.

¿Estás aquí?... Ahora, de manera confortable y protegido(a) respira profundamente y considérate una Tortuga con Caparazón. Ya tienes un hogar contigo. Estás en casa.

Artículo de Jessica Riveri en PNLNET.COM

 

Hígado inactivo

Hígado inactivo

¿Cuáles son los síntomas de un hígado inactivo?
Cuando nuestro hígado está cargado por toxinas, muestra diversos síntomas.
Un hígado inactivo ocasiona desequilibrio en el sistema de nuestro cuerpo.
Síntomas que podemos experimentar:

* Un sistema inmune débil 
* Niveles de energía muy bajos
* Problemas digestivos
* Altos niveles de mal colesterol y triglicéridos
* Enfermedad cardíaca
* Celulitis
* Tumores de grasas
* Dolor por la parte derecha más abajo de la costilla
* Desequilibrios del azúcar en la sangre
* Oscilaciones del humor
* Dificultad de concentrarse y memoria pobre
* Apariencia amarilla en los ojos
* Mala respiración y una capa blanca en la lengua
* Erupciones en la piel
* Mal olor del cuerpo
* Piedras en la vejiga
* Inhabilidad de perder  peso no importa cuanto
* La piel y cabello pobres

Pudieron notar que estos síntomas son muy similares a alguien con cándida o a un cuerpo ácido/pH. Esto es porque ambas condiciones ponen una enorme tensión en el hígado y el cuerpo entero, realmente. A alguien con una infección de  cándida tiene casi definitivamente un cuerpo ácido pH - y la disfunción del hígado es segura. Alguien con un cuerpo ácido pH es una ambiente amigable para  cándida, que conduce a la disfunción del hígado. Tomo la idea. Las tres condiciones están relacionadas. Tenga eso presente al decidir la mejor línea de conducta a la hora de  limpiar su hígado

Problema del hígado

Problema del hígado

Síntomas generales que pueden indicar un problema del hígado.
* La sensación de cansancio cuando despierta.
* Los niveles de energía fluctúan a través del día, con la fatiga  llegando a estar peor alrededor de media-mañana y/o de mediados de la tarde.
*Dificultad para perder peso.
* Dolores de cabeza frecuentes.
* Mal aliento, problemas digestivos, hinchazón, gas, indigestión.
* Alergias e intolerancias a los alimentos que empeora con el tiempo.
* Reacciones a muchos productos químicos incluyendo productos de limpieza, gasolina, pintura, perfumes, blanqueadores,  etc.
* Problemas para digerir alimentos con grasa/crema/aceite. Pueden hacerle sentirse enfermo, nausea, reflujo. 
* Un tinte amarillento en  la piel, los ojos y las palmas de las manos.
* Reacciones a las drogas, en especial a tabletas para el dolor de cabeza, antibióticos y a los antihistamínicos.
* Una intolerancia al alcohol. O consigue emborracharse rápidamente o tiene fuertes resacas que están fuera de proporción de acuerdo a la cantidad de alcohol que usted ha bebido. 
* El café le da un estimulo fuerte y puede mantenerle despierto por horas. 
* Cuando come espárrago, tiene un olor raro en su orina.
* Problemas de la piel tales como acné, eczema, psoriasis, erupciones generales, picazón. 
* Calores que se sienten como si se levantaran de arriba del torso hacia la cabeza.
* Se despierta con frecuencia al alrededor 1-3 am de la mañana. 

Este artículo no piensa  tomar el lugar de una relación personal con un médico calificado de la salud, ni está pensado como consejo médico. Alison Cassar es un médico y nutricionista naturopata y trabaja en  una clínica en Sídney, Australia. Su interés determinado es la fatiga crónica pues es actualmente un síntoma muy común en la clínica.  Articulo tomado de la lista de correos candidiasis@yahoogroups.com.

Consejos para la felicidad

Consejos para la felicidad

Los consejos de Santiago Rojas


1. Retire lo que le impide ser feliz
En la práctica del día a día lo que más agobia son las culpas y las rabias. Es muy importante aprender a pedir perdón, ser más amable consigo misma y más tolerante con sus propios errores. Y entender que lo único que se logra cuando uno se pone de mal genio es agotarse y autodestruirse.

2. Capacidad de agradecimiento
Cuando se es capaz de agradecer permanentemente, de corazón, se vive en momento de gozo y al mismo tiempo se siente plenitud. Esta debe ser una estrategia de vida.


3. Aprender a vivir el presente
Uno no es feliz porque siempre vive de lo que le pasó o de lo que le va a pasar. Es clave vivir el presente, solo importa el aquí y el ahora.


4. No busque la felicidad
En esta búsqueda siempre se encontrará con las frustraciones. Los occidentales generalmente esperamos algo como resultado, pero si uno hace las cosas solo por el gusto de hacerlas, sin esperar nada a cambio, se sentirá mucho mejor. La felicidad no es el fin, sino el medio, es el camino.


5. Tener la capacidad de sonreír permanentemente
Según la cultura taoísta, si uno mantiene la sonrisa exterior es porque por dentro se está brillando. No se trata de una sonrisa postiza, sino de un estado. Para lograrlo, todas las mañanas haga conciencia de su cuerpo, cierre los ojos y acérquese a cada órgano. Sonríale a su riñón, a su corazón, etc. Experimentará una sensación muy bonita.

6. Exprese la alegría
A través de la risa, del afecto, del contacto o de lo que quiera.

7. Aprenda a servir
No se trata de inscribirse en un apostolado o de tener que buscar una obra social, sino de estar en una frecuente intención de servicio con todos los que nos rodean.

8. Ser capaz de amar
9. Tenga una capacidad artística

Practique un arte que le genere la posibilidad de disfrutar la acción, sin preocuparse por el resultado. La satisfacción se da por el acto en sí, no por el fin.


10. Medite
Meditar es entrar en el vacío de pensamientos, es ir al lugar más elevado que podamos acceder como conciencia. La meditación parte de relajarse, observar, concentrarse y luego meditar.

11. Se lo dejo a cada uno.
Para el médico bioenergético, la felicidad es un estado transitorio que depende de causas  externas: “Yo no debo buscar la felicidad, debo sentirla. es un camino de vida”.

Consejos para la felicidad

Consejos para la felicidad

Los consejos de  Walter Riso

12. Aprenda a perder
Actualmente todos trabajan con las tres ’p’ metidas en la cabeza: prestigio, poder y posición, pero una de las claves es aprender a perder. Nos preparan para ser los mejores, pero nadie nos enseña a tener metas reales, normales.

13. Defienda sus derechos día a día
Para manejar el estrés cotidiano es imprescindible marcar límites, saber decir no. Hay que defender su dignidad personal.

14. Dé para recibir
El amor es recíproco: la gente que es fiel espera fidelidad, la gente que da sexo, espera sexo, la que es tierna espera ternura.

15. No solo se ama con el corazón
También con el cerebro. Hay una parte afectiva, pero también racional. El amor no viene listo de fábrica, por eso la gente confunde el amor con el enamoramiento.

16. Amor propio
Una filosofía sana, orientada al autoamor, es cuidarse por sobre todas las cosas y no producirse daños. Quererse a sí mismo es contemplarse, cuidarse y expresarse amor de manera responsable, buscando su crecimiento personal y no su ruina.

17. La autoestima
La necesidad desesperada de aprobación siempre esconde una muy baja autoestima, la cual se intenta compensar mostrando claves de atractibilidad.

18. Con el ego
Si no posee metas o son demasiado diminutas, su ego será raquítico y frágil.

19. Tiempo para sí mismo
Es un acto de irresponsabilidad no dedicarse tiempo a sí mismo. Si hacemos de la postergación del placer una manera de vivir, nos convertimos en zombis.

20. El perdón
Para solicitar perdón, solamente se llega por un camino: la humildad. Pero una humildad decorosa.

21. Los ex
Si el ex no está procesado puede aparecer como una opción para la memoria por siempre.

22. No más cargas
Haga una lista de las luchas que no considera suyas, de las que está cansado de insistir. Asuma con pasión lo que verdaderamente quiera llevar adelante y deseche esos viejos encartes.